Descanso final

Ya se puede visitar la tumba del Papa Francisco en Santa María la Mayor

Una lápida sencilla, una rosa blanca y el cariño del pueblo acompañan los restos del Papa Francisco en su última morada romana.

Por Ciudadano.News

La tumba de papa Francisco ya puede ser visitada por los fieles/ Fuente: Redes Sociales — .

La Basílica de Santa María la Mayor, en el corazón de Roma, abrió este domingo sus puertas a miles de fieles que comenzaron a visitar la tumba del papa Francisco, fallecido el pasado lunes 21 de abril. Tras el multitudinario funeral celebrado el sábado en la Plaza de San Pedro, los restos de Jorge Mario Bergoglio reposan ahora en una sepultura de piedra, discretamente iluminada, bajo una lápida de mármol con la inscripción Franciscus.

El Vaticano entró oficialmente este sábado en el primero de los nueve días de duelo conocidos como Novendiales, un período de ritos y misas en honor al pontífice, que concluirán antes de la convocatoria del cónclave que elegirá al nuevo jefe de la Iglesia Católica. Aunque aún no hay fecha confirmada, se espera que el cónclave se realice entre el 5 y el 9 de mayo, respetando los plazos tradicionales que establecen entre 15 y 20 días desde la muerte del Papa.

La elección de Santa María la Mayor para su descanso final no es casualidad. Esta basílica mariana acompañó toda la vida de Francisco, desde su primera salida tras ser elegido Papa en 2013, hasta sus últimas visitas luego de sus internaciones en el Policlínico Gemelli. En este templo, profundamente ligado a la devoción popular romana, Francisco quiso reposar, siguiendo una tradición de amor a la Virgen que marcó su pontificado.

Sobre su lápida, una sencilla rosa blanca recuerda su especial vínculo con Santa Teresa de Lisieux. A lo largo de su vida, Bergoglio confesó pedirle ayuda a la joven carmelita, y recibir como "señal" de su intercesión una rosa blanca. Este gesto se repitió en momentos cruciales de su pontificado, como durante la vigilia por la paz en Siria en 2013, y también durante su última internación. Ahora, una flor blanca permanece junto a él, símbolo de una presencia espiritual que lo acompañó hasta el final.

Mientras tanto, el Vaticano celebrará cada día una misa en honor a Francisco, con la participación de distintos grupos y comunidades que estuvieron cercanos a su ministerio. Los fieles, por su parte, continúan formando largas filas para rendir su homenaje en Santa María la Mayor, en un clima de oración, emoción y gratitud por el legado que deja el Papa argentino.