Una magistrada federal de Estados Unidos puso en suspenso, este martes, la prohibición de personas transgénero en el Ejército impulsada por la administración del presidente Donald Trump.
Sustentándose en la Declaración de Independencia de Estados Unidos, que establece el principio de que "todos los seres humanos son creados iguales", la jueza federal de Washington, Ana Reyes, suspendió la aplicación de un decreto rubricado en enero pasado por el líder republicano, desplazando a los uniformados transgénero de las filas de las fuerzas armadas.
"Para garantizar que tengamos la fuerza de combate más letal del mundo, eliminaremos de nuestras fuerzas armadas la ideología transgénero", aseveró Trump el 27 de enero en Florida, antes de especificar que había firmado un decreto ejecutivo a tal efecto.
Un grupo de personas transgénero, que son militares o desean incorporarse, denunciaron el decreto ante los tribunales.
El argumento de la jueza Reyes
La administración republicana podría haber "definido una política que logre un equilibrio entre la necesidad del país de tener un ejército preparado y el derecho de los estadounidenses a la igualdad de protección ante la ley", escribió la jueza en su determinación.
Reyes, consideró que el decreto en cuestión no expresa "esa política" y criticó que esté marcado por la "hostilidad" hacia las personas transgénero, sin ninguna argumentación legal, médica o racional para decidir la exclusión del ámbito de las fuerzas armadas.
Se calcula que el número de personas transgénero en el conjunto de las fuerzas armadas estadounidenses es de aproximadamente 15.000, de un total que ronda los dos millones de efectivos.
