Desde el Pentágono, el secretario de Defensa de la administración republicana, Pete Hegseth, emitió un memorando que impide a los aspirantes transgénero unirse a las fuerzas armadas de Estados Unidos y, a su vez, deja sin efecto el tratamiento de transición de género para aquellos que forman parte de ellas.
El memorando, con fecha del pasado 7 de febrero, tomó notoriedad pública, este lunes, como parte de una causa judicial abierta contra un decreto del presidente Donald Trump, destinado a excluir a personal transexual del Ejército.
"Con efecto inmediato, se suspenden todas las nuevas incorporaciones para individuos con antecedentes de disforia de género", se lee en el memorando.
Asimismo, "todos los procedimientos médicos no programados, programados o planificados asociados con la afirmación o facilitación de una transición de género para los miembros del servicio quedaron en pausa", se agrega.
No obstante, Hegseth aclaró que las personas con disforia de género que ya están en el Ejército serán "tratadas con dignidad y respeto", y el subsecretario de Defensa para personal y preparación proporcionaría detalles adicionales sobre lo que esto significa.
Esto último, indica, como una de las posibilidades, que se les daría una baja honrosa, percibiendo una indemnización y cobertura médica a largo plazo.
Cabe mencionar, que las fuerzas armadas estadounidenses levantaron la prohibición para la incorporación de personas transgénero en 2016, bajo el gobierno del mandatario demócrata Barack Obama.
Se considera que, actualmente, el número de personas transgénero prestando servicio militar activo no superaría los 15.000 individuos, considerando los dos millones de miembros de las fuerzas armadas.