El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, calificó los incendios en Los Ángeles como "una de las peores catástrofes de la historia" del país.
Los incendios han causado 16 muertes y se estima que 13 personas siguen desaparecidas. Trump criticó duramente a las autoridades locales, tildándolas de "incompetentes" y cuestionando su capacidad para controlar el fuego.
El gobernador de California, Gavin Newsom, le pidió a Trump que dejara de lado su rivalidad política y visitara el estado para ver las consecuencias de los incendios. Sin embargo, Trump no ha respondido aún.
Los incendios han consumido más de 145 kilómetros cuadrados, afectando más de 12.000 estructuras, incluyendo casas, edificios y negocios. Las pérdidas económicas se estiman entre 135.000 y 150.000 millones de dólares, lo que lo convertiría en el incendio más costoso de la historia del país.