México despertó con un estremecimiento este domingo, cuando un sismo de magnitud 6,2 sacudió el suroeste del país. El epicentro del movimiento telúrico se localizó en el municipio de Coalcomán de Vázquez Pallares, Michoacán, situado a 600 kilómetros de Ciudad de México. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el sismo ocurrió a una profundidad de 86,2 kilómetros.
Las primeras imágenes que circularon en redes sociales mostraron cómo los habitantes salían de sus casas y comercios en busca de refugio. Las calles, habitualmente llenas de actividad, se convirtieron en espacios de incertidumbre y miedo. "Estaba en mi tienda cuando sentí que todo comenzaba a moverse. Los productos cayeron de los estantes y solo pensé en salir rápidamente", relató una comerciante de Coalcomán.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se pronunció pocas horas después a través de la red social X (antes Twitter). "Representantes del Comité Nacional de Emergencias reportan sin novedad e inician protocolos de revisión", informó, llevando tranquilidad a una población ya habituada a estos fenómenos naturales.
Tras el sismo registrado magnitud 6.1 con epicentro al suroeste de Coacolmán, Michoacan, representantes del Comité Nacional de Emergencias reportan sin novedad e inician protocolos de revisión.
Por su parte, las autoridades de protección civil activaron sus protocolos en diversas localidades para inspeccionar posibles daños estructurales y garantizar la seguridad de los ciudadanos. Hasta el momento, no se han reportado víctimas ni daños materiales graves.
Un país en movimiento constante
México está situado sobre cinco placas tectónicas, lo que lo convierte en una de las naciones más propensas a los sismos. La costa del Pacífico, en particular, es una de las regiones con mayor actividad sísmica.
La memoria colectiva del país aún lleva las cicatrices de dos grandes terremotos. En 1985, un devastador sismo de magnitud 8,1 cobró la vida de miles y destruyó gran parte de Ciudad de México. Más recientemente, el 19 de septiembre de 2017, un terremoto de magnitud 7,1 dejó 369 fallecidos, la mayoría en la capital.
Videos que capturan el impacto
En las redes sociales circulan videos que muestran el impacto del sismo. Las imágenes registran cómo las personas abandonan rápidamente los edificios, mientras otros intentan mantener la calma en medio del movimiento. En uno de los clips más compartidos, se aprecia un supermercado donde los productos caen de los estantes mientras los empleados se resguardan.
El sismo de esta mañana recuerda la importancia de estar preparados. Las autoridades insisten en que la prevención es clave. "La mejor herramienta contra los sismos es la educación y la organización comunitaria", destacó un portavoz de Protección Civil.
A medida que el país evalúa los efectos de este sismo, la resiliencia y la solidaridad de los mexicanos vuelven a ponerse a prueba.