Ivan McGuire tomó su cámara para filmar el salto de un estudiante y un instructor del Centro Deportivo de Paracaidismo del Condado de Franklin, EE.UU., y saltó del avión. Era su tercer salto en el día, pero no sabía que también sería el último.
McGuire, de 35 años, no se había dado cuenta de que había olvidado algo muy importante, y filmó espantado su fallecimiento: las imágenes de su cámara capturaron los inquietantes momentos previos a impactar contra el suelo.
Según catalunyapress, quienes pudieron observar las aterradoras imágenes y escuchar sus últimas palabras, llegaron a la conclusión de que extendió la mano para tirar de su paracaídas antes de que se diera cuenta de que no llevaba nada para frenar la caída. Las últimas palabras captadas en la grabación fueron: "¡Dios mío, no!".
Su cuerpo fue encontrado más tarde en el bosque situado a aproximadamente un kilómetro y medio del aeródromo desde el que despegó para registrar la práctica de sus acompañantes.
Aterradoras conclusiones
"Parece que buscó su paracaídas y no tenía uno", afirmó el capitán Ralph Brown a UPI después de revisar la cinta en ese momento.
El piloto del avión fue investigado para ver si había comprobado si McGuire llevaba un paracaídas. Al respecto, el inspector de la FAA, Walter Rigsbee, afirmó que "existe un reglamento, el número 105, que establece que nadie puede saltar a menos que el piloto revise los paracaídas".
Por otra parte, Nancy Fayard, la esposa del propietario del centro de paracaidismo, dijo que "nadie sabía que subió al avión sin paracaídas. Por supuesto, nadie lo sabía o lo habrían detenido".
Finalmente se descartó que el piloto tuviera responsabilidad y se decidió que McGuire simplemente olvidó su paracaídas, provocando así su muerte accidental. Una de las hipótesis es que la víctima habría confundido el equipo de la cámara con el paracaídas,con una masa y un peso parecidos.
Redactada con material de catalunyapress