Hoy se conoció la decisión del presidente ruso, Vladímir Putin, de decretar un alto el fuego unilateral en Ucrania, con motivo de celebrarse la Pascua ortodoxa. La orden que envió a sus fuerzas armadas, establece el cese de hostilidades desde las 18:00 hora de Moscú del sábado hasta la medianoche del domingo al lunes.
"Guiados por consideraciones humanitarias, hoy, de 18:00 a 00:00, del domingo al lunes, la parte rusa declara una tregua de Pascua. Ordeno el cese de todas las acciones militares durante este período", explicó Putin durante una reunión con el jefe del Estado Mayor, Valery Gerasimov, y expresó su esperanza de que Ucrania siguiera su ejemplo, afirmando que la respuesta ucraniana "demostrará la sinceridad del régimen de Kiev, su voluntad y capacidad de respetar los acuerdos y de participar en el proceso de negociaciones de paz destinado a eliminar las causas profundas de la crisis ucraniana".
A pesar del alto al fuego, el mandatario advirtió a sus tropas sobre la necesidad de estar preparadas para responder a posibles provocaciones. "Les pido que estén extremadamente atentos y concentrados, que estén listos para una respuesta inmediata e integral".
Una iniciativa similar ya había tenido lugar desde el inicio del conflicto, en febrero de 2022, pero los intentos anteriores, en 2022 y 2023, no lograron materializarse debido a la falta de acuerdo entre las partes.
En este caso, el alto el fuego se produjo el mismo día en que el Ministerio de Defensa ruso informó que sus fuerzas habían expulsado a las fuerzas ucranianas de uno de sus últimos puntos de apoyo en la región rusa de Kursk, tomando el control de la aldea de Oleshnya, en la frontera con Ucrania.
Volodímir Zelenski, por suparte, informó que las defensas aéreas ucranianas repelieron un ataque de drones rusos el sábado, señalando que demostraban la verdadera actitud de Moscú hacia la Pascua y la vida de las personas.