La muerte de la reina Isabel II activó inmediatamente la sucesión y ahora Carlos, su hijo mayor se transformará en el nuevo monarca del Reino Unido y el Commonwealth. Ya se confirmó que tomará el nombre Carlos III pero muchos miran con desconfianza porque los reyes que utilizaron esa denominación no terminaron bien.
Carlos I no se pudo peinar nunca más
Carlos I de Inglaterra y Escocia nació en 1600. Era el segundo hijo de Jacobo I de Inglaterra y VI de Escocia. De salud frágil, no tenía buena imagen en la Corte, a tal punto que cuando murió su hermano mayor, Enrique, en 1612, tardaron cuatro años en declararlo heredero.
Con el paso de los años, su padre se volvió senil y el poder cayó en los hombros del sucesor y el Parlamento. Tras fallecer el rey, fue coronado como Carlos I.
Declaró la guerra a España, a quien odiaba luego de no conseguir un acuerdo marital tras la exigencia de convertirse al catolicismo, pero resultó ser un desastre militar, por lo que perdió crédito ante sus súbditos y buena parte del apoyo del Parlamento. Por ese motivo, Carlos lo disolvió y comenzó a gobernar unilateralmente.
La guerra ahorcaba al tesoro por lo que comenzó a pedir 'préstamos' que no pensaba pagar y a los que no se podía oponer nadie porque la consecuencia era la cárcel. Con el paso de los años, convocaría y disolvería el Parlamento y se enfrentaría a sus miembros, hasta que apareció su peor pesadilla: Oliver Cromwell.
Tanto el bando realista como el parlamentario estaban armados y entraron en guerra. Cromwell reformó el ejército y venció a las fuerzas del rey, que fue encarcelado.
Finalmente, luego de varios intentos de escape, negociación e incluso de recuperar el poder por la fuerza, Carlos I estaba entregado. El 30 de enero de 1649 fue decapitado y su cabeza exhibida ante al público bajo el grito: “¡Miren la cabeza de un traidor!”. Hoy se lo recuerda como un rey déspota y que no supo manejar la diplomacia.
Carlos II de Inglaterra, la conversión y el pecado
Dos años después de la muerte de Oliver Cromwell, cayó la republica y volvió la monarquía de la mano del hijo de Carlos I. Carlos II de Inglaterra y Escocia fue coronado el 23 de abril de 1661. Desde ese momento, comenzó a abolir deberes feudales, considerados una antigüedad, que su padre había aprovechado para imponer su tiranía.
Si bien firmó la paz con España, entró en conflicto con los Países Bajos y sufrió una derrota marítima aplastante. Pero luego se aliaron para enfrentarse a Francia.
Sin embargo, luego se amigó con los franceses y firmó el Tratado de Dover. En este Inglaterra se comprometía a ayudar con tropas a cambio de dinero, pero también se tenía que convertir al catolicismo.
Comenzó a tener una política de mayor tolerancia con esa religión, lo que lo puso en conflicto con el Parlamento. La histeria anticatólica comenzó a aumentar en todo el reino y algunos fueron acusados y condenados por pertenecer a un complot papista.
Finalmente, disolvió el parlamento que le era completamente opositor y gobernó el resto de su reinado solo. De repente cayó enfermó y falleció en 1685. La noche anterior hizo llamar a un sacerdote católico y se convirtió a esa religión.
Hoy se lo recuerda más por sus catorce hijos ilegítimos con actrices y mujeres de la aristocracia que por sus méritos como rey.
¿La tercera será la vencida?
Ahora quien era hasta hace unas horas el príncipe, se convertirá en Carlos III de Inglaterra. Con sus 74 años, ha suplantado a su madre durante los últimos meses en varias de las funciones de estado, como en la ceremonia de apertura del Parlamento de Reino Unido.
Es el hijo mayor de la fallecida monarca y no ha estado exento de escándalos. Fue educado en Escocia y se casó con Lady Diana Spencer, de la que se divorció tras las infidelidades con su amante histórica, Camilla Parker Bowles.
Luego de la muerte de Lady Di en 1997, su mala imagen comenzó a recuperarse y en 2005 finalmente se casó con Parker Bowles. De ahí en más la sucesión estaba clara: primero él y luego su hijo Guillermo.
Hasta hoy, muchas veces se reunió con los primeros ministros y jefes de partidos, así como con invitados especiales, siempre con la autorización y muchas veces en nombre de la reina. Se lo reconoce, además, por sus actividades filantrópicas.
Será el rey de mayor edad en ser coronado. Previamente el récord lo tenía Guillermo IV, a los 63. Habrá que ver si logra cambiar la tradición y convertirse en el primer rey Carlos de Inglaterra en tener un buen reinado.
El cuadro de la sucesión
Carlos será el nuevo rey de Inglaterra y su sucesor es su hijo Guillermo. El siguiente es el hijo mayor de Guillermo, el príncipe George y luego sus hermanitos, la princesa Charlotte y el príncipe Louis