México tendrá una Suprema Corte (máximo órgano jurídico del país), afín al oficialismo gobernante, con un magistrado de procedencia indígena como posible presidente, según el conteo difundido, este martes, del 94% de los votos emitidos, en la elección judicial, para la conformación del alto tribunal.
La Suprema Corte fue la aspiración principal en la elección de jueces, celebrada el domingo, e impulsada por el oficialismo como respuesta, según ellos, a una impunidad delictiva de más de 90%, pero que según sus detractores consolida un "régimen totalitario".
El nuevo tribunal estará conformado por cinco mujeres y cuatro hombres, cuyas candidaturas fueron propuestas por el gobierno y el Congreso.
Entre las elegidas están tres juezas que apoyaron en la Corte varias iniciativas de López Obrador y Sheinbaum, incluida la reforma constitucional que alentó la elección de jueces. Las tres magistradas son Lenia Batres, Yasmín Esquivel y Loretta Ortiz.
El indígena mixteco Hugo Aguilar presidiría la Suprema Corte
La gran novedad fue el indígena mixteco Hugo Aguilar, quien obtuvo la más alta votación y se perfila como presidente del órgano. Cabe aclarar, que los comicios apenas convocaron un poco más del 12% del electorado mexicano.
La autoridad electoral mexicana (INE), confirmó este martes la tendencia de Aguilar y que la presidencia del tribunal recaerá en el candidato más votado, según lo estipulado en el texto de la reforma judicial que dio pie a las elecciones celebradas.
"En la reforma quedó clarísimo al decir que la candidatura que obtenga la mayor votación será la que presida (la Corte) los dos primeros años", explicó en rueda de prensa la presidenta del INE, Guadalupe Taddei.