En un caso que ha estremecido a Alemania y podría tener ramificaciones en todo el sistema sanitario del país, la Fiscalía de Berlín acusó este miércoles a un médico de cuidados paliativos de 40 años de asesinar a 15 pacientes mediante la administración de una combinación letal de fármacos sin consentimiento, para luego incendiar sus hogares y borrar evidencias.
Según el comunicado oficial, el profesional habría usado un analgésico y un relajante muscular cuya mezcla provocó una parálisis de los músculos respiratorios, derivando en una muerte por paro cardiorrespiratorio en pocos minutos. Las víctimas, 12 mujeres y 3 hombres, tenían entre 25 y 94 años y, si bien padecían enfermedades graves, no estaban en estado terminal.
"Lo hizo por deseo de matar"
"El acusado actuó motivado exclusivamente por el deseo de matar", afirmó el portavoz del Ministerio Público, Sebastian Büchner, en declaraciones que han generado conmoción en la opinión pública.
La Fiscalía también solicitó que se le prohíba ejercer la medicina de por vida y pidió prisión preventiva. Los cargos de asesinato podrían derivar en una condena de cadena perpetua, e incluso podría aplicarse la cláusula de "culpabilidad particularmente grave", que impediría cualquier posibilidad de libertad condicional después de 15 años, como permite la legislación alemana.
El infierno comenzó en 2021: más crímenes podrían salir a la luz
Los crímenes imputados se habrían cometido entre septiembre de 2021 y julio de 2024. El médico trabajó en distintos estados alemanes, lo que ha encendido las alarmas en otras regiones donde atendió a pacientes. Las autoridades no descartan que existan más víctimas aún no identificadas.
Uno de los episodios más perturbadores tuvo lugar el 8 de julio de 2024, cuando el sospechoso mató a dos personas en un solo día: por la mañana, a un hombre de 75 años en Kreuzberg, y por la tarde, a una mujer de 76 en Neukoelln. En esta última escena, intentó incendiar la vivienda, pero al fallar, contactó a un familiar fingiendo preocupación:
"Estoy frente al departamento, pero nadie responde al timbre", habría dicho, según el expediente judicial.
Bajo sospecha desde 2023: el fuego como señal
El médico cayó bajo la lupa judicial tras una serie de incendios sospechosos en los domicilios de sus pacientes durante 2023. Fue arrestado el 6 de agosto de 2024 y permanece bajo custodia, sin haber prestado declaración. Las autoridades han mantenido en reserva su identidad, en conformidad con las leyes de privacidad de Alemania.
Reacciones en cadena: impacto nacional
El escándalo ha sacudido los cimientos del sistema de salud y despertado una ola de preocupación en todo el país. Diversas asociaciones médicas han solicitado una revisión de los controles éticos y psicológicos a profesionales, especialmente en el campo de los cuidados paliativos.
Desde Baviera hasta Renania del Norte, los hospitales comenzaron a revisar protocolos de seguridad, mientras familiares de pacientes fallecidos en condiciones similares han comenzado a exigir investigaciones.


