Tras el devastador incendio y un trabajo de reconstrucción formidable, para rescatar el espíritu del ícono parisino, la catedral de Notre Dame fue reinaugurada oficialmente este sábado, y será escenario mañana de la primera misa de su nueva etapa. La tragedia del 15 de abril de 2019 quedará en la historia con esta apertura al público durante ocho días, desde este domingo 8 hasta el 15 de diciembre inclusive.
La misa de la reinauguración será presidida por el arzobispo Laurent Ulrich, y se espera la presencia de casi 170 obispos de todo el mundo, pero además habrá sacerdotes parisinos, jefes de Estado y fieles asistentes para celebrar este acontecimiento.
Las obras de restauración permitirán que pueda apreciarse nuevamente el espacio que se llamaba "el bosque", que está conformado por vigas muy antiguas, que antes del incendio algunas todavía procedían de árboles talados hacia 1160-1170. Para esa reconstrucción luego de la tragedia se talaron más de 1.000 robles, para reconstruir las vigas que sostienen el techo de Notre-Dame, que además se hicieron en forma idéntica y al estilo de los trabajadores de la Edad Media.
Los responsables de la obra destacaron que cada árbol fue seleccionado en el bosque según su diámetro, rectitud y longitud para corresponder a una parte concreta de la estructura de la nave, el coro, la aguja y el crucero. Tras la instalación de los marcos se procedió a la instalación de las cubiertas de la nave y el coro.
La catedral está iluminada por más de 120 techos de cristal que datan del siglo XIII al XX, explica el sitio oficial de la iglesia. Para 2026, las vidrieras contemporáneas pedidas por Emmanuel Macron deberán reemplazar cinco de los seis tramos del pasillo sur de Notre-Dame (lado del Sena), creados en el siglo XIX por Viollet-Le-Duc. Estos vitrales, como los demás, no resultaron dañados por el fuego, pero están muy sucios.

