La canción de un granjero desconocido se volvió viral y llegó al número uno de la música en EEUU

Su éxito demuestra que la música puede ser una herramienta poderosa para denunciar las injusticias y dar voz a los olvidados

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Oliver Anthony es un granjero de Virginia, Estados Unidos, que nunca pensó que su canción se convertiría en un fenómeno viral. Su tema Rich Men North of Richmond, la cual es una dura crítica a las élites que gobiernan la primera potencia del mundo, mientras la clase trabajadora sufre la precariedad y la desigualdad. Con su guitarra y su voz rasgada, Anthony canta con ritmo de country sobre la realidad de millones de estadounidenses que se sienten olvidados por su gobierno.

La canción fue publicada el 11 de agosto en YouTube y en pocos días alcanzó más de 17,5 millones de reproducciones y 147.000 descargas. También llegó al primer puesto de la lista Hot 100 que elabora Billboard, superando a artistas famosos como Taylor Swift, Morgan Wallen y Olivia Rodrigo. La canción ha sido calificada como 'himno político de los obreros' por algunos medios, que destacan su mensaje reivindicativo y contestatario.

Anthony no se anda con rodeos en su canción. Denuncia a los que le quitan al pueblo la libertad y el dinero, mientras hay gente en la calle que no tiene nada que comer. Critica las políticas económicas liberales de los 80 que dejaron la regulación en manos del mercado, o el aumento de los suicidios entre los jóvenes varones estadounidenses. También expresa el contraste entre el sur y el centro rurales y conservadores y las ciudades del este y oeste progresistas.

La canción ha generado reacciones diversas entre el público y la clase política. La congresista republicana por Georgia (sur), Marjorie Taylor Greene, cercana a Donald Trump y defensora de las teorías conspiracionistas, considera que la canción "es un himno de los estadounidenses olvidados desde hace tiempo por nuestro gobierno", lo que expuso en su cuenta de X. Por otro lado, algunos sectores progresistas han acusado a Anthony de ser un oportunista que busca aprovecharse del descontento social.

Anthony, por su parte, ha declarado que su canción no tiene una intención partidista, sino que refleja su propia experiencia como granjero y la de muchas personas que conoce. Dice que no busca fama ni dinero, sino expresar lo que siente. Su canción ha tocado una fibra sensible en una sociedad polarizada y desilusionada con sus líderes.