Una ciudad del estado de Pensilvania (EE.UU.) está siendo atormentada por una invasión de buitres negros. Estos acosan a los pobladores, destruyen sus casas y dejan los árboles completamente cubiertos de excrementos, entre otros inconvenientes que provocan a su paso.
Hay que tener en cuenta que el buitre negro es una de las aves más corpulentas que existen. Tiene una envergadura alar de unos 2,5 metros y algunos ejemplares llegan incluso a los 3 metros.
Estas aves de gran dimensión, están aterrorizando a la ciudad de Marietta.
En el pasado han tenido problemas en esa localidad de Pensilvania con buitres, pero los pobladores admiten que el inconveniente es mucho más grave en este 2020.
"Este es el peor año", dijo John Enterline, residente de Marietta, a New York Post.
Los residentes de la ciudad, ubicada a orillas del río Susquehanna -en las afueras de Lancaster- reportaron a las autoridades que las aves que invadieron el lugar picotean y destruyen sus techos, muebles en las entradas de los hogares (denominadas porche), rompen bolsas de basura, entre otros daños que han sido reportados por esta invasión de las imponentes aves.
Al parecer el calor que emanan los hogares de esa localidad desde su interior dado que se acerca el invierno, provocan que las aves carroñeras se posen en sus techos y luego empiecen a picotearlos y defecar en ellos.
Ciudadanos de Marietta también explicaron que muchísimos árboles están prácticamente cubiertos con excrementos blancos de los buitres. Las defecaciones de estos animales pueden matar a los especímenes naturales y también a las plantas. Además pueden transmitirles salmonella y encefalitis a los humanos.
El vómito del buitre, que lo lanza cuando se siente amenazado, tiene un olor nauseabundo y es otro aspecto más que perturba a los ciudadanos de ese pueblo de Pensilvania, donde han provocado terror.
Hay que saber que si los pobladores arremeten contra ellos de forma violenta o para capturarlos, pueden tener serios problemas legales. El buitre negro está protegido por una ley de cuidado de fauna de alcance federal, lo que complica mucho las opciones disuasión para controlar la problemática.
Una de las opciones que se presenta cómo útil para lidiar con la invasión de buitres negros, y dado que no les puede hacer daño, es acosarlos para que no aniden.
Por eso los ciudadanos han optado por golpear ollas, sartenes o encender fuegos en presencia de estas aves para así lograr espantarlos para que no se radiquen y proliferen en la zona.
Parece que hasta el momento la estrategia está funcionando, pero “la batalla” todavía no ha sido ganada por los pobladores de Marietta.