Los parlamentarios franceses justificaron, este lunes, la iniciativa de moción de censura contra el primer ministro Michel Barnier, allanando el terreno para una votación que podría ver a la oposición paralizar al gobierno de Macron en cuestión de días.
La moción fue presentada después de que el primer ministro intentara aprobar parte del presupuesto de su gobierno para 2025, que incluye 60.000 millones de euros (US$ 62.800 millones) en aumentos de impuestos y recortes de gastos destinados a reducir el déficit de las cuentas públicas al 5%, el próximo año, y volver a estar en línea con las normas europeas para el final de la década (2029).
Barnier, que fue designado como líder de un gobierno minoritario, respaldado por centristas y conservadores, intentó imponer el presupuesto utilizando una cláusula constitucional que le permite pasar por alto la votación en el Parlamento. Sin embargo, la maniobra tiene un doble filo, dado que otorga a los legisladores la oportunidad de presentar mociones de censura en su contra. En este sentido, los diputados de la coalición de izquierda se valieron de la herramienta, anunciado su intención de poner en el tapete la confianza política sobre la gestión de Barnier.
"Este es un intento desmedido de apoderarse del poder por parte de un gobierno ilegítimo", escribió, en redes sociales, Mathilde Panot, una diputada de izquierda que se ha opuesto al gobierno de Barnier.
Asimismo, añadió una advertencia al presidente de Francia, Emmanuel Macron, espetando: "Hemos presentado una moción de censura. La caída de Barnier es una conclusión inevitable. Macron será el próximo".
Si se aprueba la medida, Francia se sumirá en la parálisis del Estado. En el corto plazo, el proyecto de ley de presupuesto sería rechazado y Barnier, junto a su gabinete de ministros, ocuparían el cargo de forma interina hasta que Macron pueda conciliar con el Parlamento un nuevo primer ministro.
El congelamiento del Gobierno, también llevaría a la inquietud de los mercados financieros, preocupados por si la segunda mayor economía de la Unión Europea tiene la disciplina fiscal como la voluntad política para poner en orden sus finanzas públicas. Se prevé que el déficit presupuestario de Francia alcance el 6,1% del PIB en 2024, más del doble de lo permitido por la Comisión Europea.
"Vamos a apoyar esta moción de censura porque los franceses están hartos de que los maltraten. Pensaban que con Barnier las cosas cambiarían, pero es peor", dijo la ultraderechista Marine Le Pen a los medios este lunes.