¿En bancarrota?

El Vaticano se declara incapaz de pagar las jubilaciones de sus trabajadores

El Papa exige a los cardenales y a la Curia "medidas estructurales urgentes" para frenar la crisis provocada por más de 80 millones de euros de déficit solo en 2023.

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Por Ciudadano.News

2 Diciembre de 2024 - 13:06

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2 Diciembre de 2024 / Ciudadano News / Internacionales

Roma es, o fue, el centro del mundo. Y, durante siglos, los Estados Vaticanos, el lugar en el que se hacían y deshacían fortunas, gobiernos e imperios. Hoy, las cosas han cambiado, y el Vaticano está al borde de la bancarrota.

La situación es tan grave que el propio papa Francisco ha tenido que escribir a la Curia y al colegio cardenalicio, admitiendo que las arcas vaticanas están vacías, y que no hay dinero para pagar las pensiones.

"El sistema actual es incapaz de garantizar a medio plazo el cumplimiento de la obligación de pensiones para las generaciones futuras", recalca Francisco, quien ha anunciado que cerrará el grifo económico a todos los dicasterios (ministerios vaticanos) y organismos de la Santa Sede.

La matemática económica del Vaticano atraviesa un momento extremadamente delicado: en los últimos tiempos son varios los purpurados que han comenzado a dirigirse a grandes empresarios para sondear la posibilidad de financiación de sus proyectos, que hasta ahora contaban con el respaldo financiero de Roma.

"Nos enfrentamos a problemas graves y complejos que corren el riesgo de agravarse si no se abordan a tiempo", señaló Bergoglio en su carta a la Curia.

"Lamentablemente, el dato que ahora se desprende, apunta a un grave desequilibrio en las perspectivas de la Caja, cuya magnitud tiende a incrementarse con el paso del tiempo en ausencia de intervención". ¿Qué significa esto? Simple y llanamente, que la caja no da más de sí.

"Ahora todos somos plenamente conscientes de que necesitamos medidas estructurales urgentes, que ya no se pueden posponer, para lograr la sostenibilidad del Fondo de Pensiones (jubilaciones), en el contexto más general de los limitados recursos de que dispone toda la organización, y una cobertura adecuada de las pensiones para los empleados actuales y futuros, en una perspectiva de justicia y equidad entre las distintas generaciones", explica Francisco.

Papa
Papa Francisco.

Para intentar revertir la situación o incluso aminorar el impacto, Bergoglio ha nombrado al cardenal Farrell "Administrador Único del Fondo de Pensiones". Una decisión que, asegura, supone "un paso esencial para afrontar los retos que nuestro sistema de pensiones tiene planteados en el futuro". 

La caída de las donaciones 

El balance de cuentas de 2023 apunta a un déficit operativo de 83 millones de euros, cinco millones más que el año anterior. Las perspectivas no son muy buenas, visto el paulatino descenso en las donaciones de los fieles.

El Óbolo de San Pedro recibe la mitad de donaciones que al comienzo de este pontificado, una situación que se debe a varios factores: la crisis post Covid-19 (el Papa cedió el uso gratuito de los negocios arrendados en propiedades vaticanas, y las visitas de los fieles o a los Museos Vaticanos no se han recuperado desde entonces) y, especialmente, el creciente proceso de desafección de las grandes fortunas -más ultraconservadoras que católicas- a las reformas planteadas por Francisco.

En medio de este panorama, las autoridades vaticanas esperan revertir la situación en 2025 gracias a la celebración de un Año Santo. El Jubileo llevará a Roma a más de 35 millones de peregrinos, ansiosos por ganarse la indulgencia de los pecados y, de paso, de gastar su dinero en las propuestas culturales y turísticas ideadas por el Ayuntamiento de Roma y el Vaticano.

Frente a esto, Francisco ya ha trasladado a cardenales y curiales "la necesidad de que cada Institución trabaje en la búsqueda de recursos externos para su misión, poniéndose como ejemplo de gestión transparente y responsable al servicio de la Iglesia".

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