La basílica de San Pedro continúa, por segundo día consecutivo, recibiendo a decenas de miles de católicos y seguidores de Francisco, agolpándose para dar el último adiós al argentino. En este contexto, las autoridades del Vaticano esperan que la afluencia para la ceremonia funeraria final, del próximo sábado, supere ampliamente la de ayer miércoles, cuando más de 45.000 fieles pasaron frente al féretro del pontífice.
Frente a la multitudinaria presencia de visitantes, el gobierno de Giorgia Meloni desplegó un gran operativo de seguridad en varios puntos neurálgicos de Roma para controlar la circulación, y facilitar el acceso a la Ciudad Eterna de importantes figuras internacionales.
Entre los asistentes confirmados se encuentran, entre otros, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, el presidente de Argentina, Javier Milei, el mandatario de Francia, Emmanuel Macron y varios miembros de la realeza, como es el caso del príncipe William de Inglaterra y el rey Felipe VI de España.
La Coordinación de la Protección Civil de Italia y el ministro del Interior de Meloni, Matteo Piantedosi, han estimado que más de 200.000 personas llegarán a la ciudad y tratarán de presenciar el funeral en la plaza San Pedro, más si se considera el advenimiento de un fin de semana largo en Italia.
Más de 180 delegaciones oficiales
"En estos momentos hay 182 delegaciones extranjeras que confirmaron su asistencia, la mitad de las cuales incluyen la presencia de jefes de Estado o de Gobierno", advirtió Piantedosi, validando un reporte del diario Corriere della Sera.
Así también, el gobierno itálico coordina un despliegue de máxima seguridad que incluye a 4.000 agentes y unidades especiales de las fuerzas armadas con una zona de exclusión aérea sobre el Vaticano. Las sedes diplomáticas, las estaciones de tren y los aeropuertos de Fiumicino y Ciampino contarán con una vigilancia aérea y terrestre reforzada.