Selfies junto al cuerpo del Papa desatan indignación global
La capilla ardiente de Francisco en la Basílica de San Pedro se ve opacada por la conducta de algunos fieles que rompieron el protocolo para tomarse fotografías frente al féretro.
El mundo entero observa con conmoción y dolor los últimos homenajes al papa Francisco, fallecido recientemente, mientras su cuerpo permanece en capilla ardiente en la Basílica de San Pedro. Sin embargo, en medio del respeto que caracteriza este tipo de ceremonias, algunas actitudes generaron controversia.
Varios fieles, desoyendo las recomendaciones del protocolo, se tomaron selfies con el féretro del Pontífice de fondo, provocando un aluvión de críticas en redes sociales. Las imágenes, que rápidamente se viralizaron, fueron interpretadas como una falta de respeto hacia la figura papal y hacia el momento sagrado que representa su despedida.
"El Vaticano está tomando medidas para frenar estas acciones", reportó una periodista en un canal internacional, detallando que los guardias han reforzado las indicaciones para evitar fotos dentro del templo. La instrucción es clara: solo se pueden tomar imágenes desde la entrada, sin posar junto al ataúd abierto.
Indignación en redes y críticas mediáticas: "Más teléfonos que cabezas"
La cronista británica Ellie Costello, enviada por GB News, fue contundente: "Es una muestra de la sociedad dominada por las redes sociales en la que vivimos". La periodista reflexionó sobre cómo la inmediatez de las plataformas digitales parece desplazar la introspección y el respeto en contextos solemnes.
En la misma línea, la periodista española Ana Rosa Quintana, quien cubre el funeral para Telecinco, remarcó: "Vemos más teléfonos que cabezas". Su observación grafica la escena que se repitió en distintos momentos durante la despedida al Pontífice.
Algunos videos muestran a guardias del Vaticano reprendiendo a quienes intentaban fotografiarse demasiado cerca del féretro. A pesar de los esfuerzos, las redes sociales no tardaron en multiplicar las imágenes: selfies sonrientes, poses junto al cuerpo del Papa y hasta transmisiones en vivo desde la basílica.
Un fenómeno que interpela: ¿memoria digital o irrespeto sagrado?
La viralización de estas imágenes no sólo generó rechazo en Italia, sino también en países de América Latina, España y otras regiones donde el papa Francisco dejó una huella profunda. En Argentina, su tierra natal, numerosos usuarios compartieron mensajes de tristeza y crítica: "No es un espectáculo, es una despedida", escribió una internauta.
La capilla ardiente continuará hasta este sábado, cuando el cuerpo del Pontífice será trasladado a la basílica de Santa María la Mayor, tal como fue su deseo. Desde el domingo, el lugar podrá ser visitado por el público en general.
En medio del recogimiento esperado en estos días, este tipo de conductas vuelve a abrir un debate urgente: ¿Hasta qué punto las redes sociales deben tener protagonismo en instancias que requieren recogimiento, espiritualidad y respeto?