El magnate sudafricano Elon Musk, que tiene la principal fortuna del mundo, o una de las principales, enfrenta una ironía, ya que aunque es funcionario y defiende a ultranza las decisiones de Donald Trump, sus pólíticas en materia económica, y en especial los controversiales aranceles a las importaciones que generaron caos en los mercados, han perjudicado enormemente su patrimonio.
Musk es un magnate tecnológico, dueño entre otras cosas de la plataforma X (ex Twitter), propietario de la aeroespacial Space X y director ejecutivo de Tesla, sufrió una disminución significativa en su fortuna, perdiendo aproximadamente el 40% de su patrimonio neto desde las elecciones presidenciales en Estado Unidos.
Trump terminó generando incertidumbre en los mercados financieros, y si bien en un primer momento las acciones de Tesla experimentaron un notable incremento, y aumentaron un 98%, alcanzando máximos históricos. porque los inversores anticipaban que la estrecha relación entre Musk y el presidente favorecería a la compañía de vehículos eléctricos, en las semanas posteriores, especialmente tras la implementación de aranceles a bienes de países como Canadá, México y China, la incertidumbre afectó negativamente a las acciones de Tesla, que llegaron a sufrir una caída del 15% en un solo día, evaporando las ganancias obtenidas tras las elecciones.
El patrimonio Musk alcanzó su punto máximo en diciembre de 2024, con casi 490.000 millones de dólares, mientras que en la actualidad, por la caída de los mercados, el patrimonio se sitúa en 307.000 millones de dólares, lo que representa una disminución de aproximadamente el 40%.
Tesla experimentó una caída en las ventas en mercados claves como Europa y China. En Alemania, las ventas de Tesla cayeron 70% en los dos primeros meses de 2025, y a esto se sumó que la estrecha relación de Musk con Trump y su implicación en políticas gubernamentales ya despiertan críticas y afectan la percepción pública de Tesla, con llamados a boicotear la empresa desde sectores militantes anti Trump.
No obsante, a pesar de los problemas actuales, algunos analistas mantienen una perspectiva optimista sobre el futuro de Tesla. Por ejemplo, se espera que la introducción del modelo actualizado del Model Y y el lanzamiento de un vehículo más económico a finales de año puedan revitalizar las ventas y mejorar la posición de la compañía en el mercado.