Las autoridades de Ucrania se pronunciaron enfáticamente, este viernes, sobre la situación de las tropas kievitas en la región rusa de Kursk, uno de los puntos actualmente más calientes del conflicto bélico con Rusia. Más allá de que Kiev reconoció que la situación allí es compleja, desmintió que sus tropas estén comprometidas al punto de no poder sostener los combates o se encuentren rodeadas por unidades rusas.
Durante una rueda de prensa celebrada hoy, el presidente Volodímir Zelenski explicó que "la situación en Kursk es obviamente muy difícil", sin dar más presiones, lo que generó una serie de especulaciones fatídicas por parte de la prensa y analistas independientes.
Cuando se le volvió a interpelar por el estado de sus soldados en la región rusa, el mandatario ucraniano dijo que no tenía, por el momento, más precisiones y salió del paso al remarcar que en otros frentes, citando la región de Donetsk, los combates se habían estabilizado.
Más tarde, el comandante en jefe del Ejército kievita, Oleksandr Sirski, dio más precisiones y, sin contradecir o afirmar los dichos de Donald Trump, insistió en que las tropas de su país en la frontera siguen luchando por mantener sus posiciones.
Pedido urgente de Trump
"En este momento, miles de tropas ucranianas están completamente rodeadas por el Ejército ruso, en una situación malísima y de vulnerabilidad. He solicitado encarecidamente al presidente Putin que se les perdone la vida", escribió el líder estadounidense en su cuenta de Truth Social.
Por ahora, los servicios de Inteligencia occidentales no han querido dar precisiones respecto a que tan comprometidas podrían estar las tropas de Ucrania en el frente de Kursk.