El canciller de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, arribó, este viernes, a Corea del Norte en el marco de una visita oficial y como parte del fortalecimiento de la relación bilateral entre Moscú y Pyongyang, haciendo énfasis en la cooperación militar.
El jefe diplomático del Kremlin aterrizó en Wonsan, en la costa norcoreana, donde el régimen presidido por Kim Jong-un inauguró a finales de junio un enorme complejo turístico. Asimismo, en la agenda de Lavrov se indican varias reuniones con funcionarios gubernamentales, incluyendo a su homóloga de Exteriores, Choe Son-hui. Después de su estancia en Corea del Norte, se calcula que viajaría a China para participar en la Cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái.
La llegada de Lavrov a Corea del Norte, que se extenderá hasta el domingo 13 de julio, se produce cinco semanas después de la permanencia en Pyongyang del secretario del consejo de seguridad ruso, Serguéi Shoigú, quien participó del primer año de aniversario de un Acuerdo de Defensa Mutua, rubricado por ambos países durante una visita de Estado del líder ruso Vladímir Putin.
Como parte de las actividades desarrolladas por Shoigu, en ese entonces, se informó del despliegue de unos 5.000 obreros y soldados norcoreanos para realizar de reconstrucción de infraestructura sensible en Kursk y ejecutar tareas de remoción de minas antipersonales y antitanque.
Fortalecimiento de la alianza militar y comercial
Putin y Kim continúan estrechando sus lazos de cooperación militar en los últimos años, con Corea del Norte suministrando piezas de artillería y municiones de diferente calibre, junto a miles de tropas en apoyo a las operaciones rusas contra Ucrania.
Como un efecto colateral del acercamiento político, militar y comercial entre ambos países, la agencia rusa de control del transporte aéreo, Rosaviatsia, otorgó a la aerolínea rusa Nordwind Airlines la autorización para operar hasta dos vuelos semanales entre las capitales de las dos naciones: Moscú y Pyongyang.