El argentino Fernando Artese estaría sujeto a tratos inhumanos en "Alligator Alcatraz"
De acuerdo al testimonio de su esposa, Mónica, la familia se dirigía en una travesía de motorhome hacia la frontera con México para "autodeportarse". Human Rights Watch presentó un informe preocupante.
Continúa la desesperante situación de detención de Fernando Artese, argentino de nacimiento, de 63 años, quién en su intento de travesía familiar hacia Sudamérica, terminó arrestado y enviado el 1 de julio a uno de los centros migratorios más duros de EE.UU., conocido como "Alligator Alcatraz" en la famosa región pantanosa de las Everglades, en el estado de Florida.
De acuerdo a la información conocida, Artese llevaba más de una década viviendo en EE.UU., y para estos meses había planeado junto a su esposa, Mónica Riveira, e hija un viaje por tierra que iba a ir documentando a través de YouTube, bajo el nombre "Argentinomades" y que tenía como destino final, muy posiblemente la República Argentina.
Fernando y Mónica junto a su hija Carla, nacida en España.
Europa y EE.UU. buscando un porvenir mejor
Artese arribó a EE.UU. desde las islas Canarias en 2014. Su primer gran traslado fue durante la crisis social y económica que estalló en Argentina, en 2001, durante el gobierno de Fernando de la Rúa.
En ese difícil momento, Fernando y Mónica decidieron dejar su país. "La economía era realmente un caos, pero más la inseguridad", recuerda la cónyuge del argentino detenido.
En ese entonces, Fernando tenía en trámite su ciudadanía italiana, y la capital española, Madrid, fue el destino elegido para empezar de nuevo. Cerraron un negocio de marquería que tenían en Buenos Aires y se mudaron a España. Vivieron en la urbe madrileña durante diez años, nació la hija de ambos, Carla, y más tarde se trasladaron a las islas Canarias. En ese momento, el fuerte impacto en tierras ibéricas de la crisis de las hipotecas subprime, de 2008, los puso en una situación económica endeble que los condicionó hasta finales de 2013, cuando tomaron la decisión de cruzar nuevamente el Atlántico.
El anhelo puesto en EE.UU.
Meses después, Artese viajó a Estados Unidos. Lo recibió su cuñado, hermano de Riveira, y lo ayudó a montar un emprendimiento de instalación de cámaras de seguridad y alarmas en Florida. Una vez asentado financieramente, en 2018, se sumaron su esposa e hija, mediante una visa de estudios que les permitió permanecer, hasta hoy, con una residencia legal.
Sin embargo, en el caso de Fernando Artese, él había ingresado con un visado obtenido a través del Sistema Electrónico para la Autorización de Viaje (ESTA), ya que reviste ciudadanía italiana. No obstante, en ese entonces, se trató de una aprobación especial que permite a ciudadanos de ciertos países permanecer en territorio estadounidense por un plazo de hasta 90 días.
Caducado ese plazo inicial y no habiéndose producido una renovación, su estatus migratorio se volvió ilegal para la Oficina de Migraciones. "Fernando accionó sin pensar, sin saber que con la visa esta luego no iba a poder cambiar su estatus migratorio", justificó Mónica.
La detención y el envío a "Alligator Alcatraz"
Cuando detuvieron a Artese, se encontraban, apenas, en la primera parada de su travesía, en Jupiter Beach, camino a lo que ahora se llama como "autodeportarse", tal como enfatizó Riveira. "Nosotros queríamos irnos y así como queremos hacerlo ahora".
La anhelada travesía para autodeportarse quedó frustrada, apenas daba comienzo.
Antes de retomar la ruta programada, quisieron pasar con el motorhome por la playa y estaban buscando la salida al mar. En ese momento, fue cuando dos patrulleros los detuvieron para control de documentación, relató Mónica.
La licencia de conducir de Artese estaba vencida, y al revisar sus antecedentes, las autoridades descubrieron que estaba en situación migratoria irregular.
"Ellos sabían. Están buscando gente que puedan ser trabajadores y que asocian que pueden ser latinos. Están rastreando a la gente", señaló Mónica. "Mi hija vio por los espejos cómo se lo llevaban esposado, fue una película de terror", recuerda y aclaró que eso ocurrió el pasado 25 de junio.
Al tratarse de un inmigrante indocumentado, la policía floridana pasó el caso a la ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), siendo trasladado, pocos días después, a "Alligator Alcatraz".
Al dar explicaciones de los motivos de detención de Artese, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), declaró que el argentino se quedó 10 años más del tiempo permitido por su visa. "Entró a Estados Unidos a través del Programa de Exención de Visa el 8 de febrero de 2015 y se le autorizó a permanecer en el país hasta el 7 de mayo de 2015".
Acusaciones de trato inhumano en "Alligator Alcatraz"
Un reciente informe de Human Rights Watch ha causado preocupación internacional, dado que argumenta: "Los detenidos en los centros de detención migratoria de Florida están sometidos a condiciones inhumanas, como la negación de atención médica, el hacinamiento y tratos degradantes".
Por el momento, Fernando puede hablar a diario con Mónica, manifestándole que las raciones de comida son muy reducidas. "No hay acceso libre al comedor ni posibilidad de elegir cuándo comer, hay días en los que no se puede dormir del hambre", le habría manifestado su marido.
Bajo esta línea, Mónica, también se refirió a los baños y duchas.: "A veces los despiertan a las dos de la mañana para bañarse, con agua que puede estar hirviendo y, al volver, el aire acondicionado está al máximo". "Muchos, como Fernando, ya presentan síntomas como dolor de garganta. La presencia de personas con Covid sin ningún tipo de aislamiento agrava aún más las condiciones de salud dentro del lugar".
Riveira relató, además, que el trato de los guardias es muy agresivo: "Para salir de su celda, deben caminar con las manos en la nuca, como si fueran criminales peligrosos. Lo más doloroso, dice, es que muchos de los que están allí no cometieron ningún delito. Son trabajadores que emigraron para darles un mejor futuro a sus familias".
"En el caso de Fernando, montó una empresa, prosperó y aportó al país. Sin embargo, hoy está encerrado como si fuera lo peor de lo peor", explicó su esposa.
Frente a los señalamientos internacionales, este mes, el departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS), publicó en sus redes sociales un comunicado que esgrime: "ICE tiene estándares de detención más altos que la mayoría de las prisiones. A todos los detenidos se les proporciona alimentación adecuada, tratamiento médico y tienen la oportunidad de comunicarse con abogados y sus familiares".
Sin declaraciones desde la cancillería argentina
Por último, no hay todavía un comunicado oficial de la cancillería de Relaciones Exteriores de Argentina ni de la embajada de Buenos Aires en Washington, respecto a si van a realizar las gestiones correspondientes para clarificar la situación de Fernando Artese. No obstante, Mónica ya se habría puesto en contacto con un estudio de abogados especializado en abordar problemáticas de inmigrantes detenidos que no revisten causas penales en su contra.