El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas estadounidense (ICE, por sus siglas en inglés), afirmó que tendrá como epicentro de los esfuerzos de sus redadas a tres ciudades cada semana, buscando lograr un objetivo de, al menos, 1.200 inmigrantes detenidos cada día.
Los agentes del organismo federal están acelerando el ritmo de las detenciones desde que Donald Trump tomó el poder, el pasado 20 de enero, y firmara decretos ejecutivos ordenando deportaciones masivas.
Por lo trascendido, esta semana se arrancó con redadas en Chicago, este pasado domingo, y siguió en la mañana de este martes en Nueva York, en un operativo supervisado personalmente por la nueva secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
De acuerdo a la información suministrada, la tercera ciudad de esta semana será Aurora, un suburbio de Denver, estado de Colorado, de mayoría hispana. La idea es que la semana que viene los operativos se centren en otras tres ciudades con una cantidad importante de población extranjera.
Además, fuentes citadas por medios de prensa, indicaron que el Gobierno de Trump ha puesto a los agentes del ICE distribuidos en sus 25 oficinas por todo el país, un objetivo de entre 1.200 y 1.500 inmigrantes detenidos cada 24 horas.
Este pasado lunes, el ICE detuvo a 1.179 personas, el número más alto desde el regreso de Trump. De ellos, unos 613, un porcentaje de 52 %, se consideran "arrestos criminales" de inmigrantes con prontuario delictivo en Estados Unidos o causas pendientes en otros países.