Este martes, un incendio devastador arrasó con un hotel en la estación de esquí de Kartalkaya, ubicada en la provincia de Bolu, en el noroeste de Turquía. Según información de las autoridades locales, al menos 66 personas perdieron la vida y otras 51 resultaron heridas, en un incidente que ha conmocionado al país y al mundo.
El siniestro, que comenzó a primera hora de la mañana, se sorprendió a los 234 huéspedes que se alojaban en el complejo, un destino popular durante las vacaciones escolares de invierno. Muchos de los turistas, desesperados por escapar del humo y las llamas, optaron por lanzarse por las ventanas.
El ministro del Interior, Ali Yerlikaya, expresó su pesar en una conferencia de prensa: "Estamos muy dolidos, lamentablemente, hemos perdido 66 vidas en el incendio que se desató en este hotel".
El hotel, de 11 pisos y construido sobre una pared de roca, presentó serias dificultades para las tareas de extinción debido a su estructura. Testigos describieron escenas caóticas, con personas gritando desde los pisos superiores mientras las llamas consumían rápidamente el edificio.
Uno de los sobrevivientes narró a CNN Turk: "Fue terrible. Todos saltaban por las ventanas por miedo a morir. No había extintores cerca y los servicios de emergencia llegaron tarde".
Operativo de emergencia
La oficina del gobernador Abdulaziz Aydin informó que al lugar se desplazaron 30 camiones de bomberos, 28 ambulancias y 267 efectivos de emergencia. Pese a los esfuerzos, la tragedia fue inevitable. Aydin confirmó que dos víctimas murieron al saltar del edificio "presas del pánico".
Las autoridades también evacuaron otros hoteles del complejo turístico como medida preventiva, reubicando a los huéspedes en alojamientos cercanos.
