Tras descender un 6% ayer lunes, la desescalada en el precio del crudo parece mantenerse ante las especulaciones de una posible solución diplomática en el conflicto del Líbano. Como dato alentador, este martes, se dio a conocer que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sostendría conversaciones directas con los negociadores del grupo proiraní para poner fin al conflicto entre Israel y Hezbolláh.
De acuerdo a los indicadores, las estimaciones del crudo Brent (Mar del Norte) se redujo 31 centavos, un 0,4%, situándose en US$ 71,11 por barril, mientras que el valor del West Texas Intermediate (EE.UU.), disminuyó 32 centavos, o un 0,5%, alcanzando los US$ 67,36 cada 159 litros. Las tentativas de una posible tregua hicieron caer el precio del 'oro negro' a su nivel más bajo desde el 1 de octubre y después de certificarse que el ataque de represalia de Israel contra la nación persa, de hace 4 días, no afectó la infraestructura petrolera de Teherán.
Pese a los indicadores con un grado de margen alentador, Esmaeil Baghaei, portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, expresó ayer lunes que Teherán "utilizará todas las herramientas disponibles" para responder al bombardeo israelí del fin de semana, lo cual genera dudas del éxito a corto plazo en un proceso de pacificación de la región.
La tendencia bajista del petróleo no solo se vio alentada por un hipotético proceso de paz en Próximo Oriente, sino también, por la caída de la demanda de petróleo de China, el mayor importador de crudo del mundo, impactando sobre la sostenibilidad del consumo y los precios globales de la commodity.
Recientemente, el Banco Popular de China hizo una serie de reformas sobre sus tasas de interés, con el objetivo de romper con la conducta de los cientos de millones de ciudadanos chinos, quienes tienden al ahorro y no a la inversión o el consumo. A su vez, redujo el coeficiente de reserva de depósitos en 5 por ciento, liberando cerca de 1 billón de yuanes (aproximadamente 128.000 millones de euros), generando liquidez y disponibilidad monetaria para el mercado financiero.
En este contexto, la gigante petrolera del mayor productor mundial de crudo, Arabia Saudita, conocida como 'Saudi Aramco' afirma que el mercado de provisión se encuentra equilibrado, y que la demanda promedio se estabilizará en 104,5 millones de barriles diarios este año.
Desde otra arista, los grandes inversionistas occidentales del sector se encuentran a la espera del informe semanal del Instituto Americano del Petróleo, quién publicará los datos acerca de los inventarios de reservas petroleras de Estados Unidos, lo que impactaría también sobre los precios internacionales.
