El régimen de Corea del Norte ordenó, después de haber condenado, hace menos de 24 horas, la reciente creación de un mando unificado militar en Japón, la movilización de regimientos de tanques e infantería a la frontera con Corea del Sur, junto al despliegue de sus submarinos de ataque.
El gobierno de Kim Jong-un dijo que la movilización militar es de tipo preventiva, con el fin de contrarrestar a la nación nipona, la cual estaría en la fase final de un proceso destinado a convertirse en un "Estado bélico", según declaraciones expresadas por medios estatales norcoreanos.
Las autoridades de Pyongyang afirmaron que Japón "lleva casi 80 años preparándose para la guerra", desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Ante este escenario, los norcoreanos sostuvieron que el nuevo mando unificado servirá para "poner a prueba misiles de larga distancia", como parte de estos "preparativos" para un ataque que tiene como principal objetivo la destrucción de Corea del Norte.
Según trascendió, el nuevo comando ha sido puesto en funciones por el ministerio de Defensa de Japón hace pocos días y contará con unos 240 efectivos repartidos entre todas sus áreas.
De acuerdo a lo manifestado por la administración del primer ministro Shigeru Ishiba, el objetivo primordial del nuevo comando es ejercer la coordinación operativa entre las distintas ramas de las Fuerzas de Autodefensa Japonesas, así como mejorar la cooperación con Estados Unidos, especialmente ante potenciales "contingencias" relacionadas con Taiwán, en clara alusión a las amenazas de China.