El Gobierno de Chile oficializó una nueva planimetría digital en el Hito 1, punto estratégico que marca el ingreso al Estrecho de Magallanes. La medida, aprobada por decreto presidencial, surge como respuesta al roce diplomático de 2024, cuando la Armada Argentina instaló paneles solares por error en territorio chileno.
Mediante el uso de drones y tecnología de precisión, Santiago busca "marcar la cancha" y blindar jurídicamente su frontera. Este movimiento refuerza el control en una zona clave para el tránsito marítimo internacional, dejando claro que no se permitirá ni un centímetro de avance sobre su jurisdicción.