En un movimiento que marca un punto de inflexión tras la intervención de Estados Unidos, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció el envío de una Ley de Amnistía General a la Asamblea Nacional.
El impacto en los argentinos y el fin del Helicoide
La noticia ha generado una máxima atención sobre la situación de los argentinos Nahuel Gallo y Germán Giuliani, quienes permanecen privados de su libertad bajo acusaciones de terrorismo. Al no estar imputados por delitos de sangre o narcotráfico —únicas excepciones de la ley—, ambos serían alcanzados por este beneficio de libertad inmediata y la extinción de sus antecedentes.
Rodríguez, quien admitió mantener contacto con el dictador preso en Nueva York, también confirmó una medida largamente reclamada: el cierre definitivo de El Helicoide. El edificio, convertido en el mayor centro de torturas del chavismo, será transformado en un espacio social y deportivo.
Este giro se produce apenas horas después de comunicaciones clave entre Caracas y Washington. La amnistía también favorecería a figuras como María Corina Machado, permitiendo el retorno de exiliados y el cese de la persecución para quienes están en la clandestinidad. No obstante, sectores de la oposición miran con cautela la "trampa" legislativa que implica reconocer a la actual Asamblea Nacional. La celeridad en el tratamiento parlamentario será determinante para la liberación de los presos extranjeros y la normalización de los derechos civiles en el país caribeño.