Este 3 de mayo, se cumplen 15 años de la desaparición de Madeleine McCann, la niña británica por la cual se llevó a cabo una extraordinaria campaña internacional para encontrarla. La sustracción se registró en el 2007, poco antes de su cuarto cumpleaños, en el balneario Praia da Luz (Portugal), en donde vacacionaba con su familia.
El hecho fue investigado de forma paralela por autoridades portuguesas y británicas, sin resultados efectivos. Entre las primeras hipótesis que se barajaron, se especuló con la muerte accidental de la niña a manos de sus padres, Kate y Gerry McCann. Sin embargo, nada de esto pudo comprobarse.
El giro en el caso
La causa no avanzó hasta junio del 2020, cuando la fiscalía de Brunswick dijo que tenía la certeza de que la niña había muerto y añadió que sus sospechas recaían en un hombre alemán que por entonces estaba detenido en Kiel, por otro caso.
El sospechoso, de 45 años, vivió entre 1995 y 2007 en el Algarve (la región más meridional de Portugal) y estuvo cerca del complejo de apartamentos la noche que Madeleine desapareció, según datos de su celular. Cuenta con abundantes antecedentes penales por abusos sexuales, agresiones físicas, robos y delitos menores.
De momento, sigue sin haber ninguna prueba de la muerte de Madeleine, aunque su supervivencia se considera muy improbable después de todos estos años desaparecida.
Sus padres, sin embargo, no pierden la esperanza de encontrarla y han celebrado los “progresos” en el caso, tras la detención del alemán.
Gran movilización
Días posteriores a la desaparición de Maddie, se movilizó una gran campaña publicitaria y la noticia se mantuvo vigente en los medios de comunicación, durante largos períodos de tiempo.
Se creó un sitio web oficial para la búsqueda, como así también una fundación, conocida como Madeleine's Fund: Leaving No Stone Unturned.
Netflix, por su parte, lanzó una serie documental de ocho partes, titulada The Disappearance of Madeleine McCann, el 15 de marzo de 2019.