Un desayuno abundante como comida principal de día ayuda a reducir el hambre y, en contra de la creencia, no garantiza la pérdida de peso al quemar calorías de forma más eficiente y rápida.
Que una persona ingiera mayor comida a primera o última hora no afecta en cómo el cuerpo metaboliza las calorías, aunque un estudio que publica Cell Metabolism indica que las quienes hicieron del desayuno la comida principal dijeron sentir menos hambre durante el transcurso del día.
En declaraciones en El Interactivo, lunes a viernes de 12 a 14 por Ciudadano News, Araceli Vallone, licenciada en Nutrición, señaló la importancia del desayuno: “Una cosa es el desayuno y la importancia que tiene y otra cosa es cómo lo relaciona con bajar de peso".
La profesional contó que "es verdad que el desayuno es importante porque nos saca de 8 u 7 horas que estuvimos durmiendo en la noche en donde no comimos nada y el cuerpo empieza a sentir la falta de energía", entonces en la mañana "nos está avisando que hay que arrancar, hay que despertarse con un buen desayuno que aporte energía", igualmente, la consulta es " si voy a bajar de peso o no, va a depender del desayuno y del resto de las comidas que haga durante el día".
Vallone afirmó que lo que "sí está comprobado que la gente que no desayuna tiende a comer mucha cantidad durante el resto del día, hay gente que empieza a subir de peso, pero no porque no desayune, sino porque come demás en el resto del día y se mueve poco", por lo que siempre es "recomendable hacer un desayuno", aunque no "es obligatorio es que la persona se levante y desayune, porque hay gente que no lo tolera bien, entonces alguno se puede levantar, puede desayunar en el trabajo, ser flexible con eso".
“Un café solo negro no es un desayuno completo, a esa persona le recomendamos que se tome su café y que después, cuando tenga un momento, le dedique 15 minutos a poder sentarse y hacer un desayuno más completo".
Con respecto a lo que se denomina un desayuno saludable, la licenciada en nutrición explicó que va "en términos de la calidad de lo que se elija comer y cómo lo voy a comer, porque hay un tema con el registro de lo que se come, porque yo me levanto y mientras preparo las cosas de la mochila, voy desayunando", por lo tanto, "no voy a registrar qué desayuné, entonces después seguramente haya más tendencia a picotear durante la mañana, porque no es lo mismo sentarse un ratito a comer tranquilo".
Además, "la calidad del desayuno también influye, puede ser pan, no está mal comer pan, pero en vez de un pan blanco podemos pasar a un pan integral, un pan con semillas, con mayor aporte de fibras, se pueden incluir frutas, huevos duro, huevo revuelto, verdura, hay gente que desayuna verdura con una rodaja de pan con queso untable y unos tomates cherrys y no está mal".
Entre las opciones a la hora de buscar un desayuno saludable, Vallone explicó que "la gente es bastante acotada en las selecciones, no salimos mucho de la tostada con mermelada y queso, las facturas, a la gente le cuesta salir de ahí, pero hay que buscar opciones. También puede ser un arroz con leche, ahí tenemos lácteos, proteínas, vitaminas, minerales".
Esto popularmente puede estar mal visto porque "cómo vas a desayunar un arroz con leche, pero desde el punto de vista nutricional está bien, está completo, es una opción distinta".
“Hay que ser conscientes que si les gusta comer galletas o ir a la panadería van a ser alimentos que hay que elegir con menor frecuencia y en porciones chicas, ahí la estrategia es comprar lo justo, se compra una factura y lo acompaño con fruta", reconoció.
Pasar desde la noche sin comer hasta el mediodía, se llama ayuno intermitente, y en algunas personas "puede enlentecer el metabolismo", entonces es como "cuando se está terminando la nafta del auto, y no podés poner 120, tenés que bajar un poco porque, sino el organismo se defiende de esa situación resguardando los órganos principales y enlenteciendo todo el cuerpo, entonces es todo lo contrario a lo que queremos, porque si queremos bajar de peso hay que buscar la manera desde la alimentación, de estimular el gasto calórico".
La profesional explicó que "la restricción alimentaria lleva al descontrol a la posterior comida y si eso se sostiene con el tiempo puede desencadenar en trastornos alimentarios".
Todo se puede comer en su medida justa y se puede hacer más saludable," hay que tomar conciencia de lo que implica tener una alimentación muy procesada, saltearse comida o comerse dos platos en cada comida", por lo tanto, "hay mucho para trabajar, hay días que te levantas con ganas de comer algo saludable, pero habrá un día en donde no vas a tener ganas de comer con grasa, con azúcar y sal y eso está bien, porque si restringís el deseo el día que entres a la panadería salís con una bolsa enorme. Todos tenemos derecho a comer cosas ricas y saludables”, concluyó.