Con un fuerte centro en la economía, este primer año que se cierra en una semana tuvo a lo largo del tiempo temas que fueron dominando la agenda: Ajuste, motosierra, reducción del déficit, baja de la inflación, deuda y recomposición de reservas, entre otros, consumieron la energía del gobierno, y merecen una mirada más en detalle.
María Castiglioni, economista, directora de C&T Asesores Económicos, indicó: "La deuda es la consecuencia del déficit fiscal, cuando uno mira la economía argentina, en particular las finanzas del gobierno nacional en casi todos los años de historia reciente Argentina tuvo déficit fiscal, o sea, gastó más de lo que ingresaba, a pesar de haber puesto más impuestos y una presión tributaria cada vez más alta, como eso no alcanzó y se financió con deuda. En parte mercado interno, internacional y como no alcanzó, muchas veces con emisión monetaria".
En diálogo con Círculo Político (Lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7, Ciudadano News Radio y Twitch), explicó que "Se habló mucho de la emisión monetaria por las consecuencias que la sociedad fue percibiendo, como la aceleración de la inflación a un ritmo que venía tomando velocidad muy peligrosa a fines del año pasado, pero la deuda era la otra parte. No hablamos tanto de eso porque Argentina, después de haber defaulteado y reestructurado la deuda tantas veces, tenemos una mala calificación como deudores y por lo tanto no tenemos acceso a los mercados de capitales globales".
Y sobre la deuda agregó: "Lo que hay el año que viene son algunos vencimiento de bonos, enero y junio, de los cuales el gobierno anunció que tiene ahorrado con superávit los fondos para ir pagando, con lo cual no es algo urgente que en otros momentos de la historia si lo ha sido. Me parece importante discutir las causas de lo que generó la deuda monetaria y el déficit fiscal y creo que como balance al año, este ha sido uno de los grandes activos del gobierno, es haber entendido que Argentina en la mayoría de su historia, en sus planes de estabilización ha logrado atacar de raíz ese tema, el déficit fiscal. El déficit fiscal, que aunque cuando uno genera confianza, consigue los fondos para financiarlo, si hubiera una desconfianza o lo que fuere Argentina se le hace muy difícil financiarlo y genera las famosas crisis". Por lo antedicho, la economista evaluó como principal logro "haber llegado al equilibrio fiscal desde el primer mes, ha sido importante porque eso permitió no emitir, cortar con la emisión y a su vez ir trabajando sobre las otras consecuencias de emisiones pasadas, como el balance del Banco Central, eso se avanzó en estos meses y conjuntamente han permitido bajar las expectativas y sobre todo haber logrado que la inflación en estos meses baje después de un pico muy alto, en un contexto donde se corrigieron muchos precios relativos distorsionados como las tarifas que venían atrasadas y que eran un problema porque no permitían por ejemplo que hubiera inversión en el sector energético, un lugar en donde Argentina tiene y le sobra energía pero había que lograr inversiones para poder aprovechar ese recurso".
"A Argentina todavía le falta consolidar este proceso, donde la clave es algo que Argentina no había hecho, otro plan de estabilización", continuó Castiglioni, y añadió: "La convertibilidad hizo entender que no se puede tener déficit fiscal en forma permanente. En el caso de Argentina, el no poder tener déficit fiscal por varios años para poder mejorar sus indicadores de capacidad de pago de la deuda, porque hemos abusado de la emisión monetaria. Tenemos que demostrar con hechos esa condición, eso que aprendimos los argentinos a poco de estar una nueva diferenciación. Esta es la condición necesaria para empezar a ordenar la economía, no la suficiente, pero empezamos a ver en estos meses el ordenamiento de las cuentas públicas, corregir las tarifas, que la economía después de tiempo de caer, empezó a recuperar, algunos sectores tardaron más, eso lo podemos ver en los indicadores y a su vez los salarios de niveles muy bajos empezaron a recuperar lentamente, mes a mes le están ganando a la inflación".
"Es un proceso gradual. Diría que el balance es positivo, uno tiene que mirar, en la foto sigue habiendo pobreza, salarios bajos, jubilaciones en bajos niveles pero en la dinámica se están corrigiendo, se están recuperando porque se está tomando la decisión de corregir los problemas de raíz y no atacar las consecuencias, el desequilibrio, que era lo que veíamos en los gobiernos kirchneristas", resumió.
Unas cifras que citó sobre el peso del sector público, ilustran claramente el punto: "El tamaño del Estado en promedio de 1960 hasta 2014 fue de 25 puntos. A partir de 2014 en adelante el tamaño del Estado se fue agrandando y llegó a 40 puntos del PBI. Este Estado más grande requirió más impuestos. Entonces hoy el desafío no es solo mantener un equilibrio fiscal, que implica no emitir, no aumentar el tamaño de la deuda sino que además hay que volver al tamaño de lo que era en promedio histórico".
"Para poder bajar, primero los gastos, y eso es lo que va a permitir, dado el equilibrio fiscal, bajar los impuestos. Es fundamental simplificar y bajar la carga impositiva para mejorar la formalidad, aumentar la formalidad y aparte para que muchos sectores recuperen rentabilidad y no apelen a cerrar la economía y a devaluar para querer mantener su competitividad, eso no funciona", subrayó.
En cuanto al ajuste, sobre todo en tarifas y regulados, que son los que impulsan la inflación aunque esté en descenso, y cuanto tiempo más de sacrificios va a llevar, aseguró que "el 80% del ajuste ya se hizo este año, queda un poco para el año que viene pero mucho menos. Muchos servicios estamos viendo que están por arriba pero cada vez el porcentaje de aumento es menor. Bienes, como textil, electrónica, son los rubros que menos aumentaron en lo que va del año, pero en los 4 años anteriores habían aumentado muy por encima y acá hay de todo, algunos precios todavía están altos".
"En líneas generales estamos viendo una economía que va a seguir con un proceso de baja de inflación y con algo distintivo que antes no había tenido Argentina, y es que al sector agroexportador, que siempre se generó superávit comercial, los dólares, se le suma el superávit energético, que va a ser muy fuerte el año que viene. De la mano de RIGI, y de la mano del mundo que demanda litio, minería, son sectores que Argentina no solo va a recibir inversiones sino que van a ser fuertes impulsores de exportación. Eso es un factor de estabilidad. Estas dos cuestiones son cambios respecto de otras referencias de Argentina que dan más estabilidad y fortaleza a este programa, que es muy duro para los argentinos pero el punto de partida era en sí mismo muy complicado", concluyó.


