Edith Flores, presidente de la Fundación Mujer en la Minería, señala que las mujeres han comenzado a descubrirse y a encontrar una lista de capacidades dentro de sus habilidades. En San Juan, las mujeres han avanzado tomando su licencia de trabajo como un derecho que les corresponde.
Se ha trabajado para romper el mito sobre si la mujer estaba o no en la minería, encontrando que siempre ha estado presente, ya que la minería se originó como una actividad de subsistencia familiar. Este proceso de crecimiento es fundamental.
Un desafío superado ha sido lograr que el grupo familiar comprenda que la mujer que trabaja lo hace para no abandonar a la familia, sino para trabajar por ella.
Habilidades blandas, el requisito clave
Hoy en día, las industrias, incluida la minería, exigen una formación específica, pero también habilidades blandas esenciales. Estas habilidades, que tradicionalmente se han vendido desde el núcleo familiar, se están trasladando al campo laboral.
Entre las habilidades blandas requeridas se encuentran:
• Formar equipo.
• Ser empáticos.
• Resolución de conflictos.
• Adaptación al medio y fortalecimiento del clima organizacional.
Las industrias ya no son una barrera de inclusión para la mujer. Teniendo el nivel de formación y cumpliendo requisitos de estado físico y salud, las mujeres están insertándose en todos los campos. No hay roles específicos que se determinen por el género, diciendo "esto es para la mujer y esto para el varón".
Igualdad salarial
Los salarios dentro de la minería se rigen por escalafones que dependen del lugar que se ocupa y del cumplimiento. En el caso actual de la minería, las mujeres están insertadas con el mismo nivel de salario porque no se puede hacer una discriminación dentro de una tabla de liquidación.
En la provincia de San Juan, actualmente se tienen incorporadas 800 mujeres de manera directa en actividades de cargo. Esto coloca a San Juan como una provincia con un alto porcentaje de inclusión, manteniendo una proporción del 14% de mujeres a nivel nacional.
Calera San Juan, patrocinador (sponsor) de la Fundación, acompaña la visibilización y el fortalecimiento de la participación femenina. Esta industria calera tiene casi el 50% de su personal compuesto por mujeres, las cuales están ocupando posiciones en todos los lugares, incluyendo el área de voladura, transporte y molienda.

