Mauricio Badaloni, representante de la Unión Industrial de Mendoza y pro tesorero de la UIA, dialogó con Círculo Político, donde ofreció una visión crítica sobre el estancamiento económico reciente, destacando el fuerte impacto de la política en la estabilidad económica. El dirigente industrial mendocino subraya que, tras meses de "paralización del país en materia de inversión" con tasas de interés elevadas, el mejor escenario para la economía es que la incertidumbre política se haya terminado. Badaloni insiste en que las reformas —particularmente las laborales e impositivas— son indispensables para que Argentina pueda ser competitiva.
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La política y el costo de la incertidumbre
El escenario político ha cambiado, con un respaldo creciente al gobierno, y al consultar sobre la mirada de la industria sobre el tema, explicó: "Mirando los últimos dos meses, aproximadamente, ha habido una paralización del país en materia de inversión. La falta de certidumbre es el punto más complejo, cuando no están alineados los planetas entre la política y la economía. Esa erosión es lo que más distorsiona la economía, ya que la política le mete mucha incertidumbre, y esto para la industria es una problemática grave".
"Lo mejor que le puede pasar hoy a la economía es que este proceso de incertidumbre se haya terminado", continuó, agregando la necesidad de "que se haya dado un voto de confianza sobre el plan económico que ha planteado Milei. Este plan tiene mucho que ver con lo que venía pasando en Mendoza, por eso esta es una de las provincias que también ha tenido un voto bastante afirmativo. En realidad, no hay ni más dólares ni menos pesos, sino que los saltos en la economía son causados por la política y la expectativa".
Para el entrevistado, "Cualquier sistema de normalización y política que normalice y estabilice la economía y el dólar es bienvenido. Incluso, el manejo en lo que está pasando ahora en planes de renovación del Swap con Estados Unidos, cambiándolo por los Chinos, nos puede dar un marco de estabilización de nuestra moneda, que también lo necesitamos".
Presión impositiva y competencia regional
Se mencionó la necesidad de reformas estructurales, y la siguiente consulta fue acerca de la posiblidad de avance en su cumplimiento, sobre lo que Badaloni remarcó: "Estamos en esa expectativa. La UIA es miembro de la mesa de Mayo, al igual que el gobernador de la provincia. Lo que se habla en estas mesas está muy en línea con que no existe la posibilidad de poder competir con otros países con distorsiones impositivas que superan el 50% de lo que cobran países vecinos, como Chile, por ejemplo".
En la misma línea subrayó que "las distorsiones impositivas son muy grandes. Cuando uno va a comprar la leche o el pan en un supermercado argentino o chileno, la diferencia es grande en materia impositiva. Si producimos una camioneta en Argentina y la llevamos a vender a Chile, tenemos casi un 25% de diferencia, y ahí no hay efectivos productivos ni improductividad. Las distorsiones más graves son para realmente poder competir, que es otro de los grandes ejes que tiene la UIA: la nivelación de la cancha. No podemos competir con países como China, que tienen fuertes incentivos a la exportación, mientras Argentina quiere cobrar el 30% o 35% de retenciones hacia los alimentos primarios".
"Además, hay grandes asimetrías que se dan con los impuestos provinciales o municipales como Ingresos Brutos, tasas de higiene y seguridad, muchos inventos que se han ido incorporando. Creo que la sociedad está pidiendo mayor simplificación", sumó.
Flexibilización laboral inteligente e industria del juicio
Sobre cuáles son los puntos clave que la UIA considera urgentes en materia laboral, Badaloni precisó: "En materia laboral hay muchos cambios. El espíritu que tiene la UIA y el gobierno es buscar una flexibilización que sea inteligente. Esto no solo lo pide el sector privado, sino que también lo piden los empleados".
Por ejemplo, "sobre la jornada de 12 horas: es posible que se trabaje más algunos días de la semana, pero otros no. Creo que vienen reformas que deberían ser muy positivas para corregir la gran distorsión que es tener más del 50% de nuestros trabajadores en negro".
"La problemática más grave hoy es que si no atendemos inteligentemente estas reformas, mirando lo que se ha distorsionado todo este tiempo, la gran industria del juicio no va a parar ni siquiera al trabajador o al empleador. Es ahí donde se apunta y donde se está trabajando fuertemente para corregir esto", enfatizó para cerrar.

