Noelia Villafañe, titular de Monotributistas Asociados República Argentina (MARA), confirmó a Círculo Político que la intención de eliminar la figura del monotributo era conocida por la organización desde octubre de 2024, aunque los medios de comunicación inicialmente consideraron la información extraña. Villafañe señaló que las discusiones sobre la reforma tributaria incluían la eliminación de este régimen, que era considerado un "impuesto distorsivo" por parte de funcionarios del gobierno nacional.
Entre los argumentos del Poder Ejecutivo para su eliminación se encuentran que el monotributo recauda menos del 0,5% del PBI, que fomenta el "enanismo fiscal," y que resulta distorsivo tanto a nivel previsional como en el sistema de salud. Además, existía un informe del FMI que solicitaba dicha eliminación. Ante este panorama, MARA acudió al Congreso, donde diputados del oficialismo y la oposición reconocieron que el monotributo no podía continuar como estaba.
Contrapropuesta y Consecuencias Sociales
Frente a la intención de eliminar la figura, que forzaría a los contribuyentes a pasar a un régimen de autónomo o responsable inscripto, MARA presentó una contrapropuesta. La organización defendió a quienes utilizan la herramienta de manera genuina, refutando los argumentos del gobierno. Villafañe desmintió que el monotributo fomente el enanismo fiscal, señalando que el 85% de los monotributistas se encuentra en las categorías más bajas, y una gran parte factura al Estado o a obras sociales, lo cual reduce la posibilidad de evasión.
MARA también enfatizó que no todos los monotributistas son empleados con relación laboral encubierta; muchos son "cuentapropista" que se levantan temprano y se acuestan a última hora para generar ingresos, siendo el "motor de la economía". Además, el propio Estado es el "mayor precarizador laboral," contratando con monotributo a enfermeros de hospitales públicos y empleados municipales.
Si el régimen se eliminara, Villafañe advirtió que muchos monotributistas no podrían afrontar pagos hasta cinco veces mayores a los actuales, lo que llevaría a la baja de contratos y fomentaría la clandestinidad.
Impacto en la Salud y la Economía
Villafañe refutó el argumento de que el monotributo distorsiona el sistema de salud. Explicó que este régimen incluye un aporte para la obra social (Componente 24), y si el contribuyente debe asistir al hospital público, el hospital luego reclama a la obra social el reintegro de lo gastado. Esto convierte al monotributo en un "sistema eficiente para las arcas del Estado". En contraste, un trabajador clandestino aporta "0 pesos" y sí genera un gasto directo al Estado al acudir al hospital público.
La eliminación masiva y el consecuente colapso del sistema público, que ya está deteriorado y depende de las arcas provinciales, no sería beneficioso para nadie. Además, aquellos monotributistas que pasen al régimen general (autónomos o inscriptos) tendrán que empezar a cobrar el 21% de IVA y otros impuestos para no perder recaudación. Esto generaría un aumento en los servicios profesionales y bienes que terminaría sufriendo la sociedad.
El Proceso de Negociación
Tras presentar la contrapropuesta, sugerida por el ministro Diego Santilli, MARA intentó obtener una audiencia con el Consejo de Mayo, basándose en el artículo 4 del decreto que exige escuchar a los sectores afectados por un proyecto de ley del Ejecutivo. Sin embargo, la contrapropuesta fue rechazada. Se informó que la intención era proceder con la eliminación del 100% de los monotributistas y pasarlos al régimen de autónomo.
Posteriormente, y luego de que la situación se hiciera pública en medios nacionales, el presidente desmintió la eliminación. Villafañe, aunque celebró la decisión, expresó preocupación ante la posibilidad de que el tema reapareciera, basándose en experiencias previas desde 2019. MARA considera que, dado el riesgo de la clandestinidad, el Monotributo no es el problema, sino "la solución".


