Un nuevo sondeo de análisis y respuestas por parte de ejecutivos y empresarios de toda la Argentina, entre los que se contaron aportes de sectores económicos mendocinos, dejan entrever el grave problema que espera al país para el tiempo que viene.
La definición, después de escuchar a toda la nación empresaria y productiva, no es exagerada, más bien es literalmente atinada: “los empresarios están asustados”.
Un concepto con el que concluye un exhaustivo trabajo realizado por el área económica del IAE Business School de la Universidad Austral, en el que se reflejaron fundamentales respuestas sobre el difícil momento que se vive y cómo se considera que debería salir el nervio motor de la economía argentina.
El Ciudadano tuvo acceso al interesante trabajo, un sondeo online entre 155 ejecutivos y empresarios que presenciaron la charla del economista Eduardo Fracchia. Son directivos de empresas pymes y grandes, locales y multinacionales, de todos los sectores de la economía, además de productores de bienes y servicios.
“Al mismo tiempo, y en ese contexto, se realizó un sondeo anónimo en tiempo real para conocer la visión de los participantes sobre algunas de las principales variables de la actual coyuntura económica y política”, según se explica en el trabajo.
Las respuestas son muy importantes y ya hay opiniones de observadores de la política económica del país que ponderan el material y que tienen datos que el gobierno tomó en cuenta inmediatamente después de expuesto.
Aclaran desde la Universidad Austral que el encuentro no encerró lobby alguno que influyera en ninguna decisión política y solo permitió la posibilidad de que importantes sectores de la economía del país expresaran su opinión del momento.
Claramente, estos empresarios perciben que la economía hubiese recorrido un trayecto más favorable con una mayor flexibilización. Fue la idea de muchos economistas, como (Alfonso) Prat Gay o (Juan Carlos) De Pablo, pero como dice el politólogo (Andrés) Malamud, “no estamos frente a un problema sino frente a verdadero dilema, esto implica que la tensión entre salud y economía es realmente compleja”, resalta el trabajo.
Los empresarios expresaron lo suyo
En las respuestas del sondeo anónimo, a la pregunta “¿Considera que el gobierno debería haber flexibilizado más la cuarentena a los efectos de una mayor dinámica de la actividad económica?”, un 67% contestó que sí, solo un 4% que no y un 29% no respondió.
Otra consulta fue acerca de la variable que más está influyendo este año en su actividad, que recibió una respuesta del 42% decaída de actividad y ventas, el 14% la presión tributaria y el 9 % la brecha cambiaria.
En cuanto a la inflación, los empresarios marcan sus diferencias, que se refleja en el sondeo con un 45% que opina que este año no será del 80% como se ha pretendido instalar. Para el año 2021, la visión cambia notablemente, ya que el 33% cree que la inflación se ubicará entre el 61% y el 80%, mientras que apareció una suerte de paridad del 28% entre los que consideran que será menor al 60% y los que dicen que será del superior al 80%.
En otro orden, el material señala que “para el 31% de los consultados la reforma más relevante para elevar la competitividad argentina es la tributaria, mientras para el 25% debería ser la laboral y solo un 18% la política institucional”.
Una de las otras dos consultas que recibieron contundentes porcentajes que muestran claridad de lo que hoy le pasa al país y de lo que viene, es “cómo evalúa la gestión del gobierno, a la que el 69% respondió que es incorrecta, contra el 3% que aseguró que es correcta”.
Sobre el principal político opositor que liderará la pospandemia, el 44% señaló a Horacio Rodríguez Larreta, el 25% a Patricia Bullrich y el 11% a María Eugenia Vidal y Alfredo Cornejo.
Lo otro contundente es sobre el futuro esquema o modo de trabajo que instaló la pandemia –el trabajo remoto– y allí los empresarios en un 69% consideran que sus empleados solo concurrirán dos días de la semana a sus lugares de trabajo.
En el país hay preocupación en todos los rubros
Para profundizar el importante sondeo, El Ciudadano mantuvo un diálogo con el reconocido economista y cabeza del área económica del IAE Business School de la Universidad Austral, Eduardo Fracchia, quien aseguró que “los empresarios están muy asustados, porque el país se encuentra hoy en un contexto muy complejo”.
“En estos sondeos, que son compulsas subjetivas y depende del ámbito en el que uno las haga, por lo general notamos eso, un empresariado angustiado, ya que –a grandes rasgos– preocupa mucho la recesión, la caída de ventas, la perspectiva futura y la preparación depende de cada rubro y sector”, consideró.
—¿Es la realidad de todos los sectores de la economía?
—No es lo mismo la realidad del rubro alimentos, que está bastante bien porque siguió el circuito, que otros actores que han quedado más castigados. Los que puedan exportar, tienen ante sí una salida muy valiosa, pero lamentablemente será para un número limitado de empresas.
—¿La cuestión laboral está muy comprometida?
—Sí, por supuesto. Todo esto implica que se estén preparando con mayor flexibilidad en lo que se refiere al mercado de trabajo, y por eso se notan suspensiones aparentemente con reducción salarial. Al respecto, se están haciendo paritarias desindexadas, lo que demuestra que algo realmente va a caer.
—¿Cree que el Gobierno acusa aviso de recibo?
—Sí, creo que el Gobierno ha tomado conciencia, ya que el país estaría alcanzando lo máximo de la curva de muertes y contagios de la pandemia. Y es el momento en que se nota claramente que el Gobierno se ha aflojado. Eso es demostrativo de que la economía marca la agenda.
También la gente dijo lo suyo en las calles
“La gente tiene menos miedo y lo demuestra, paradójicamente, cuando hay más contagios. Es cuando vemos que cada vez hay más flexibilización, porque el Gobierno ha dejado una posición más sanitarista, que fue la que tuvieron al principio el presidente Alberto Fernández y el gobernador Axel Kicillof para darle más aire a la economía. Lo están haciendo con cuarentenas menores”, expresó Fracchia.
Y agregó que “es un equilibrio difícil, pero ese reclamo de la economía y de la gente ha llegado a ojos y oídos del Gobierno. Como otros temas que complican a la gente con medidas que van en contra de la opinión pública empresarial”.