Llegó la carne brasileña al país: oferta récord sacude al mercado nacional
En los últimos días, diversos supermercados misioneros comenzaron a vender asado importado a tarifas de hasta $5.800 por kilo, muy por debajo de los valores locales. El video.
La inesperada llegada de carne vacuna proveniente de Brasil a precios muy bajos generó revuelo en Misiones. En los últimos días diversos supermercados de la provincia del litoral comenzaron a vender asado brasileño a tarifas de hasta $5.800 por kilo, muy por debajo de los valores locales.
Este hecho sorprende a productores y consumidores por igual, dado que Misiones es una zona fronteriza con fuerte tradición ganadera. Habitantes de ciudades como Oberá relataban asombrados cómo esta "oferta récord" impactó su economía familiar.
Por ejemplo, una clienta comentó: "Cinco lucas cada kilo de asado de primer nivel. ¡Increíble!", al pagar $5.800 por su compra. Otro vecino afirmó que "tenemos muchos campos, y al menos dejo de comer una carne dura de acá", señalando la paradoja de producir carne local sin poder acceder a ella a buen precio.
El impacto en los precios es inmediato. Informes recientes señalan que en la Patagonia el kilo de asado nacional alcanza los $22.000, mientras que en el AMBA ronda los $9.000-$10.000. En ese contexto, el asado brasileño se comercializaría en torno a los $5.800 por kilo en Misiones, casi la mitad del valor local. Según MisionesOpina, "el kilo de carne brasileña cuesta $9 mil pesos, $13 mil menos que el valor del asado en la Patagonia".
Esta gran diferencia explicó por qué cadenas comerciales en la región decidieron importar cortes sin hueso para reducir precios: "Argentina empieza a importar asado por los precios locales", resumió Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (CICCRA).
Quienes aprovecharon esta oferta destacaron también la calidad del producto. Un carnicero local de Oberá señaló que "la carne brasileña es buena, hasta viene envasada al vacío y a buen precio; acá en Oberá ya se consigue", comparando favorablemente con la oferta nacional. Estas declaraciones reflejan la aceptación inicial de algunos consumidores y el interés de comerciantes que buscan alternativas al alto costo de la carne argentina. Por otro lado, la medida alienta un creciente debate sobre libre competencia y precios alimentarios en la zona.
Testimonios y reacciones en Misiones
Las reacciones no se hicieron esperar. Vecinos consultados admitieron sorpresa y cierto alivio por la posibilidad de acceder a carne más barata, aunque también expresaron dudas. "Este es el comercio: lo que nos mantiene el bolsillo", comentó una clienta al ver la oferta brasileña en el supermercado. Sin embargo, otros recordaron que la carne regional ha sido históricamente un producto de calidad.
Como apuntó un productor misionero entrevistado, producir aquí carne debería repercutir en mejores precios locales. A pesar del entusiasmo de algunos consumidores, los testimonios también mostraron preocupación por el futuro de los productores: "Somos el país de la carne, pero ahora algunos tenemos que comprarla de afuera".
En las redes sociales del canal local, usuarios debatieron intensamente. Un comentario destacaba irónicamente que ahora en Misiones se encuentra "asado de primer nivel" a $5.800, mientras otro recordaba que esto sucede gracias a la "libre competencia" promovida por el Gobierno. Estos intercambios reflejan tanto la sorpresa por los precios bajos como la indignación de quienes ven un cambio radical en el mercado interno.
Contexto nacional y perspectivas
El episodio misionero se inscribe en una coyuntura más amplia. A fines de marzo, el Gobierno nacional autorizó la flexibilización de la barrera sanitaria para permitir carne importada con hueso en la Patagonia, con miras a abaratar precios.
Las cifras preliminares muestran ya un claro beneficio para el consumidor local, pero algunos economistas recuerdan que la carne argentina sigue siendo la más cara del Mercosur debido a la devaluación y otros factores internos.
El debate se extiende entonces más allá del asado y refleja discusiones económicas nacionales: la entrada de carne brasileña no sólo abarata los cortes, sino que reactiva temas como la inflación, el acceso a alimentos esenciales y las políticas de comercio exterior.
El balance final aún está por verse
Por ahora, se está experimentando una brecha notable de precios y una noticia que se consumirá primero en parrillas y heladeras locales. En los próximos días se espera que más comercios del país presenten estos productos importados, lo que tensionará la oferta de la carne regional.
Mientras tanto, este episodio ha dejado claro que "en el país de la carne", como ironizan algunos comentarios, la competencia puede llegar de distintos frentes y reconfigurar el mercado interno.