La actividad de la construcción en Argentina cerró el año 2025 con signo positivo, logrando un crecimiento acumulado del 6,3%. Este resultado marca una recuperación tras un 2024 extremadamente complejo, donde el sector sufrió una caída del 27,4% debido, principalmente, a la paralización de la obra pública en el marco del ajuste económico.
De acuerdo con los datos del INDEC, solo en diciembre de 2025 la actividad registró un rebote del 3,8% respecto a noviembre. Otro indicador positivo fue la superficie autorizada por los permisos de edificación, que en el último mes del año alcanzó los 1.338.203 metros cuadrados, lo que representa una variación interanual del 13,6%.
Caída en la venta de insumos a principios de 2026
A pesar del balance anual positivo de 2025, el inicio del nuevo año presenta desafíos. El Índice Construya (IC), que mide las ventas al sector privado de productos líderes (como cemento, ladrillos, aceros y cerámicos), registró en enero de 2026 una caída desestacionalizada del 11,6% mensual.
Desde el Grupo Construya explicaron que esta baja refleja un ajuste tras el cierre de año en un contexto donde la actividad real de obra aún muestra cautela. Asimismo, las empresas que integran la asociación, como ACERBRAG, Ferrum y Parexklaukol, señalaron que el comportamiento de los meses de febrero y marzo será determinante para evaluar la dinámica del sector en 2026.
Contexto económico y proyecciones
La recuperación del sector se da en un escenario de alta sensibilidad inflacionaria. Mientras que la construcción intenta consolidar su mejora, las consultoras del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) han corregido al alza sus pronósticos, esperando una inflación anual superior al 22% para 2026.
Este panorama de precios, sumado a la caída inicial en las ventas de insumos, mantiene al sector en alerta a la espera de una mayor estabilidad que permita sostener el crecimiento logrado el año pasado.

