Un reciente informe elaborado por el Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), perteneciente a la Fundación Mediterránea, ha detallado las estrategias esenciales para implementar un "bimonetarismo ordenado" en Argentina. El estudio, titulado "El momento bisagra del programa económico", enfatiza que este sistema, basado en un tipo de cambio "flexible", es clave para generar "confianza" e "institucionalidad", al tiempo que permite distribuir de manera menos disruptiva los impactos de los ciclos de demanda u oferta de moneda extranjera.
Claves para mitigar los shocks sin controles
El IERAL subraya que una economía bimonetaria con un tipo de cambio flexible es superior a los cepos (controles cambiarios), los cuales fueron instaurados en 2011 y cuyo retorno "sería condenar el futuro del país". Para que este bimonetarismo funcione, el documento sostiene que deben existir "opciones de activos externos diversificados". El objetivo central es evitar que las crisis provoquen el retiro de billetes del sistema financiero hacia "el colchón" y, en su lugar, asegurar que la preferencia temporal por la dolarización se traduzca en "mayor oferta de créditos en esa moneda en el mercado local".
Si bien el instituto reconoce que Argentina está "lejos de conformar la institucionalidad de un régimen bimonetario" como los implementados en Perú y Uruguay, la crisis actual representa una oportunidad para sentar bases sólidas en esa dirección.
Apoyo externo y el riesgo de default
El informe aborda las falencias estructurales que enfrenta la administración nacional, como la escasez de reservas, la crisis de gobernabilidad y los crecientes vencimientos de compromisos externos, asegurando que estos "no pueden resolverse en forma milagrosa".
Para alejar el riesgo de default de los bonos soberanos y evitar forzar al extremo la paridad cambiaria, el IERAL sugiere que se requerirán "muletas" (mecanismos de apoyo) que surjan de las negociaciones con el FMI (Fondo Monetario Internacional) y el Tesoro estadounidense. Este apoyo, junto con la mejora en la gobernabilidad y gestión interna, es visto como un mecanismo "imprescindible para comenzar a recuperar equilibrios macro" y evitar que la demanda de pesos siga cayendo.
Reformas estructurales para el crecimiento
El IERAL enfatiza la necesidad "imprescindible" de materializar "reformas estructurales". Se debe aceptar que el gasto público no puede seguir siendo la "locomotora del crecimiento". El futuro del país depende de su capacidad para insertarse en las cadenas de valor globales en sectores prometedores como hidrocarburos, energía nuclear, minería, industria especializada, y una amplia gama de servicios (medicina, economía del conocimiento y turismo).
También se suma la agroindustria, un sector que captura el 16% del empleo total en Argentina. Según el documento, las empresas locales requieren instrumentos para adaptarse y reconvertirse. Entre las reformas que "no pueden esperar" se encuentran:
• Abordar la "industria del juicio" y la cuestión laboral.
• Un profundo aggiornamiento tributario.
El informe sostiene que el ajuste fiscal sirvió para una "primera etapa de desinflación", pero la tarea actual es más compleja: el "empalme de la estabilidad al crecimiento". Además, para alcanzar el nuevo equilibrio sin una prolongada recesión, resulta vital que la Inversión Extranjera Directa (IED) aparezca "en escena", alimentando la entrada de capitales.
El sistema bancario y el riesgo país
El documento advierte sobre la vulnerabilidad del sistema financiero, señalando que la magnitud de los plazos fijos privados es similar a la de abril de 2018, pero con una mayor proporción de títulos públicos en la constitución de los encajes de esos depósitos, lo que lo hace "más vulnerable". El Gobierno debe "evitar" que una crisis de balance de pagos "termine contaminando" al sistema bancario.
Sin embargo, el IERAL destaca como "elemento positivo" que el sistema bancario no ha perdido el crédito de los ahorristas, evidenciado en la evolución de los depósitos privados en moneda extranjera. Estos depósitos se ubican actualmente en torno a 33,8 mil millones de dólares, más del doble de las colocaciones registradas a fines de 2023.
Finalmente, el instituto señala que la única vía razonable para que el riesgo país, actualmente situado en torno a los 900 puntos, retome un ciclo descendente, es "no volver atrás" en las medidas adoptadas.
Contexto
Para aspirar a una estabilidad cambiaria, Argentina debería apuntar a reservas equivalentes, al menos, al 20% del Producto Interno Bruto (PIB), en línea con la referencia de países con regímenes cambiarios flexibles. Actualmente, las reservas se ubican en torno a los 6 puntos del PIB.
El IERAL también utiliza el ejemplo de la eliminación temporal de las retenciones al complejo agrícola, la cual generó un septiembre récord de liquidaciones (7 mil millones de dólares), pero advierte sobre los efectos colaterales de estas medidas cortoplacistas, ya que se prevé una caída brusca de las liquidaciones para el último trimestre del año (promedio de 700 a 800 millones de dólares mensuales, frente a los 3,2 mil millones mensuales del periodo enero-septiembre).

