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Inflación de mayo: el índice afloja pero el bolsillo sigue ajustado

Consultoras prevén una inflación moderada en mayo, pero la recuperación del salario real es lenta. Crece la búsqueda de empleos extra y la economía familiar sigue bajo presión.

Por Ciudadano.News

Inflación en Argentina. — NA

La inflación en Argentina continúa dando señales de desaceleración. De acuerdo con estimaciones preliminares de diversas consultoras privadas, el índice de precios al consumidor correspondiente a mayo se ubicaría entre el 2% y el 2,3%, por debajo del 2,8% registrado oficialmente en abril. Si estas proyecciones se confirman, el mes cerraría con la menor inflación desde inicios de 2022.

La economista Natalia Sago, en diálogo con Sin Verso (lunes a viernes, de 9 a 12, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch), explicó que "todavía los números son diversos, hay bastante dispersión entre una consultora y otra", aunque algunas, como EcoGo, atribuyen la moderación inflacionaria a la caída de precios en rubros clave como frutas, verduras y carne durante las primeras semanas del mes.

El segmento de alimentos, que suele tener un impacto directo en la percepción social de la inflación, se ubicaría entre el 2,3% y el 2,4%, frente al 2,9% que marcó el INDEC en abril. "Otros informes, sin embargo, señalan que no hubo bajas, sino aumentos", remarcó Sago.

Uno de los factores determinantes de esta tendencia a la baja está vinculado con el comportamiento de los precios regulados. Sago advirtió que "apenas se vayan quitando los subsidios y haya más gasto de las familias en servicios o transporte, el impacto será directo en el bolsillo y en los índices". Este fenómeno marca un punto de alerta para los próximos meses, donde se esperan nuevas rondas de ajuste tarifario.

A pesar de la desaceleración inflacionaria, la recuperación del consumo aún parece lejana. "Hay muy poca plata en la calle", afirmó Sago, y explicó que, aunque en los últimos meses se observó una leve recomposición, el consumo sigue "bastante relegado".

Con respecto a los salarios, los últimos datos del INDEC mostraron una suba de haberes a la par o incluso levemente superior a la inflación, lo que, en teoría, implicaría cierta estabilidad en el poder adquisitivo. Sin embargo, la realidad marca otra cosa: "Aunque hay menos desocupación que antes, hay mucha gente con trabajo que está dispuesta a buscar un segundo empleo o aceptar uno si se lo ofrecen. Eso te indica que no se está llegando bien", sostuvo la economista.

Esta desconexión entre los indicadores y la percepción de la ciudadanía refleja un fenómeno de largo arrastre. Según un informe privado del año pasado de la consultora Equilibra, el ingreso disponible promedio de los argentinos, es decir, el dinero que queda tras pagar servicios, expensas y gastos fijos, se redujo un 18% en el año.