La actividad fabril argentina no logra encontrar un piso y sufrió su sexta caída interanual consecutiva en diciembre, registrando una baja del 3,9%. A pesar de que el balance anual mostró una mejora del 1,6% —explicada principalmente por la baja base de comparación del año 2025—, los datos arrojados por el INDEC en febrero de 2026 encienden nuevas señales de alarma en el sector productivo.
Sectores más afectados y capacidad instalada
El panorama actual muestra que la industria es el sector más golpeado por el modelo económico vigente. De acuerdo con los datos oficiales, el uso de la capacidad instalada en las fábricas apenas ronda el 50%, con rubros específicos que operan incluso por debajo del 30% de su potencial.
Las contracciones más profundas en términos interanuales se dieron en:
• Industria automotriz: -19,4%.
• Textil e indumentaria: -18,7%.
• Productos de metal, maquinaria y equipo: -12%.
Desde el inicio de la presidencia de Javier Milei, la industria ha acumulado un retroceso total del 6,2%. Al analizar la evolución respecto a noviembre de 2023, las pérdidas son aún más dramáticas: el sector textil se contrajo un 31,5%, el de caucho y plástico un 28,4% y el automotriz un 23,3%. Esta situación ha generado crecientes quejas por parte de la Unión Industrial Argentina.
Rubros con variaciones positivas
Dentro del informe del INDEC, solo dos sectores lograron mostrar números positivos. La producción de refinación de petróleo creció un 8,4%, mientras que el sector de alimentos registró una suba del 4,3%. Sin embargo, en el caso de los alimentos, se observa una retracción de más del 5% respecto al pico alcanzado en noviembre de 2024, lo que sugiere que incluso los sectores resistentes enfrentan dificultades.
Este escenario se da en un marco de alta presión inflacionaria, con consultoras privadas estimando un IPC del 2,4% para enero y una inflación de alimentos que se disparó un 2,5% solo en la primera semana de febrero.

