El futuro de la carne en Argentina se presenta crítico, aunque puede convertirse "en un país normal". Así lo destacó en el programa Sin Verso, de Ciudadano News, el consultor ganadero de la Sociedad Rural, Andrés Costamagna, quien de todos modos alertó sobre una inminente y severa escasez de carne argentina que impactará presionando los precios al alza.
Esta situación, subraya el entrevistado, "no se debe únicamente a la presión exportadora", sino a un deterioro crónico y estructural en la capacidad productiva del país, derivado de la falta de políticas de fomento a largo plazo.
Argentina deja de ser un gigante ganadero: la caída del stock
La crisis ganadera es de fondo, según Costamagna, quien sostiene que "Argentina ha dejado de ser un país ganadero".
La falta de incentivos productivos, sumada a tres décadas de cierres de exportaciones e inflación, provocó que el stock ganadero cayera drásticamente: de casi tres cabezas de ganado por habitante en 1970 a solo una en la actualidad.
Esta reducción histórica del stock es el motor real de la inestabilidad de precios que se observa hoy en el mercado.
El dilema del mostrador: carniceros y la tensión de precios
Actualmente, el mercado vive una tensión entre la producción estancada y una fuerte demanda local y extranjera.
Aunque el precio del ganado en pie sube, esta alza se modera en el mostrador, donde el carnicero debe asumir parte del costo para no perder ventas, ya que el consumidor prioriza el pago de servicios esenciales.
Según Costamagna, un pico alto de consumo registrado en 2023 (casi 52 kg/hab.) fue engañoso, ya que se explicó por la liquidación forzosa de hacienda debido a la intensa sequía.
Exportación e inversión: el camino hacia el "país normal"
Respecto al potencial acuerdo con EE.UU. para cuadruplicar la cuota de carne libre de aranceles (llegaría a 80.000 toneladas), el consultor es cauto.
Aunque sería una "gran señal" para la inversión, su efecto a corto plazo en el consumo interno sería nulo, pues Argentina solo reubicaría esa carne desde otros clientes.
Para Costamagna, la lentitud de la cadena ganadera -dos años y medio para faenar un novillo- exige soluciones de mediano y largo plazo.
Por eso la única vía es una inversión robusta para recuperar el stock nacional y avanzar hacia un modelo de "país normal", con arbitraje comercial eficiente, donde se vende al exterior más caro y se trae de afuera más barato.

