En la última jornada, el dólar oficial subió $20, con lo que llegó al precio más elevado del año. El fin de la rebaja temporal de las retenciones, que rigió por seis meses, hizo que el agro continuara liquidando a buen ritmo, mientras que la demanda se sigue manteniendo fuerte.
Semejante vaivén de situaciones hizo que la producción de Sin Verso (lunes a viernes de 9 a 12 por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch) contactara a Fernando Galante, asesor financiero y economista. Ya desde el comienzo de la charla, el profesional fue tajante: "El dólar sigue en un estado de tranquilidad absoluta, con la novedad de que el mercado se liberó".
"Ahora se están jugando más fuerte las reglas de la oferta y la demanda. El dólar libre hoy vale lo mismo que valía en enero de 2024, y un año y medio después tenemos un dólar que sigue dando vueltas en esa misma zona. Además, están entrando muchos dólares, y van a seguir entrando. El 30 de junio se venció la rebaja sobre las retenciones a la cosecha gruesa, pero los que liquidan ya tenían el derecho de inscribir sus declaraciones juradas de ventas, ya que luego hay 15 días hábiles para liquidarlas. Eso hizo que tuviéramos un récord de presentaciones, y se estima que quedan todavía unos 4.500 millones de dólares que se van a vender dentro de los próximos 20 días", detalló.
Pero la demanda de dólares, al decir de Galante, no se da solamente a nivel estatal, sino también privado. "Hay una demanda del sector privado que es estacional, que siempre se genera en esta época. La gente cobra el aguinaldo, tiene una capacidad mayor de ahorro, y muchas veces eso tiende a volcarse hacia el dólar. Es el refugio de los argentinos", asegura. Cabe aclarar que al cerrar este primer trimestre del año, el dólar ha experimentado una etapa no feliz: "Desde el 83, el dólar no perdía tanto valor como lo hizo en los primeros seis meses del año", sumó el entrevistado.
"Estados Unidos tiene sus propios problemas fiscales y de endeudamiento, pero hay más: la incertidumbre que genera Donald Trump. Es algo que está castigando mucho a ese país, con lo cual el argentino tiene que replantearse si tiene sentido que el dólar sea su moneda de refugio", amplió.
Un camino a seguir
"Algo que siempre se hizo en Argentina es desconfiar del peso. La gente siempre compró bienes, dólares, cualquier cosa que sea escapar del peso argentino, y ha demostrado ser infalible a lo largo de los últimos 100 años. Hoy el dólar está perdiendo valor: cuando uno ahorra, lo que busca es intentar proteger el poder adquisitivo de ese ahorro. Y lo que hoy ocurre es que quien guarda dólares debajo del colchón, o los tiene en la caja de seguridad, va perdiendo ese valor", se explaya Fernando Galante.
A la depreciación del dólar se le pueden sumar la baja del precio del euro, y también del yen. "Son monedas que también atraen flujos. Europa viene intentando generar reactivación de su economía, con señales de volver a un crecimiento, por eso bajaron mucho las tasas de interés y eso hizo que la moneda pierda un poco de atractivo", explica.
"Hay un denominador común en las crisis: el déficit de cuenta corriente siempre ha sido impulsado por el sector público, porque siempre gastó más de lo que le ingresaba, hasta llegar a la quiebra y volar por los aires.
Esta vez, el déficit de cuenta corriente no está impulsado por el sector público, ya que cuenta con superávit fiscal y un leve superávit financiero. Lo genera el sector privado, por lo que el Gobierno asegura que esto es normal. Cualquier país que hoy se encuentra estable, tuvo que pasar por una etapa de déficit de cuenta corriente. En algunos casos, durante muchos años", culminó el economista.


