Empresarios califican de “caos” el manejo de la pandemia

Denuncian que en 6 meses se vacunó a un poco menos de la mitad de la población y la mayoría espera la segunda dosis.

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Mal que nos pese, los argentinos venimos soportando hace años una situación de crisis estresante en un contexto que se estresó con la llegada de la pandemia por el coronavirus y que por momentos lo tapa todo, hasta que nos volvemos a enterar que habitamos un país fuera de serie.

Sí, de la serie que se podría definir como de normalidad si es que tenemos en claro a lo normal como la mayoría, pero no somos de esa clase, al menos al haber calificado en términos económicos con el daguerrotipo de “StandAlone”, categoría financiera que comparte ahora Argentina con Zimbabwe y Botsuana.

Zimbabwe es un país sin litoral en el sur de África conocido por su espectacular paisaje y diversa fauna, que en gran parte habita parques, reservas y áreas de safari, pero que la pasa tan mal como nosotros en cuestiones de supervivencia. 

En forma similar, Botsuana, también es un país sin litoral en el sur de África, que tiene un paisaje definido por el desierto del Kalahari y el delta del Okavango, que se transforma en un abundante hábitat animal durante las inundaciones estacionales. Pero claro, nosotros nos ufanamos muchas veces de no ser un país africano, como si eso fuera algo vergonzoso. 

Lo cierto es que para sobrevivir a esta era de corrupción a la que ya estamos acostumbrados y a las guerras de egos entre el oficialismo y la oposición que no logran contener a la inflación galopante que es casi insoportable ahora tenemos que respirar hondo y tener paciencia hasta que nos llegue la segunda dosis de la vacuna. Cierto, si es que pertenecemos al grupo de los casi 19 millones de vacunados que es un poco menos que la mitad del país.

Y los grandes generadores de empleo que son los empresarios saben bien sobre lo que se cita en el presente contenido que no hace más que brindar algunos botones de muestra de la realidad geopolítica y económica de la República Argentina. Un país sudamericano con litoral, con paisajes maravillosos, con los cuatro climas bien definidos durante el año y una excepcional calidad de gentes que cuando pueden y lo logran, se transforman en héroes de subsistencia que nos encontramos a la vuelta de cada esquina.

“Los argentinos que habitamos este país y debemos enfrentar todos los días, el sinnúmero de inconvenientes de vivir aquí, no necesitamos de la calificación para saber que estamos fuera de todo parámetro.  Enfrentar todos los días la escandalosa inflación, la falta de reglas claras de juego económico y jurídico, una política monetaria y exterior fluctuante y poco clara y un sistema impositivo opresor, no puede ser definido por ninguna escala de un país desarrollado. Es indefinible”, consideraron con cierta desazón una vez más desde la Unión Comercial e Industrial de Mendoza UCIM.

Todas las habilidades de supervivencia que deben desarrollar los empresarios para sobrevivir e ilusionarse con hacer negocios, también es propio de seres heroicos.

“Esto es para describir tiempos habituales en nuestro país, pero para completar el panorama llegó la pandemia. Y en una Argentina, ya destruida por toda clase política que se dispuso a gobernarnos, se sumó una crisis sanitaria inusitada”, describieron desde la entidad que preside el empresario del turismo Daniel Ariosto (foto).

Es cierto que todos los ciudadanos tuvimos que enfrentar el virus y el encierro y aprender a vivir gracias a la providencia. Y para superar y terminar con la coyuntura propuesta por la COVID-19, quedamos a expensas de quienes nos trajeron hasta aquí en lo económico: oficialismo y oposición.

La solución a esta tragedia es solo la vacuna y con la misma impericia que se manejan en otros ámbitos los hicieron con la negociación, compra, intentos de provisión y campaña de inmunización.

“Y los responsables de este caos se culparon, inventaron historias, negociaron mal, cometieron actos de corrupción, utilizaron políticamente la salud o enfermedad de todos nosotros y dejaron librado a su suerte a todos los argentinos”, denunciaron desde la UCIM.

A medio año de empezada la vacunación “solo somos poco más de 19 millones los vacunados y hemos sumado más de 50.000 muertos de enero a junio de 2021, de un total de 92.300. Más de la mitad de la población ha quedado sin su primera dosis aún. Paralelamente, millones no saben si podrán completar su esquema, dado que no conseguimos las segundas dosis de algunas vacunas. La imprevisión fue la responsable de esas muertes y ojalá no tengamos que sumar nuevos fallecimientos por este motivo”, reflexionaron.

Frente a una tercera ola, rechazamos más de un millón de vacunas de regalo: “¿Quiénes van a responder por estas muertes y las que van a producirse? ¿Por qué siguen poniendo en peligro nuestras vidas?”, preguntaron.

E insistieron: “Somos coherentes, al menos. Somos también independientes en temas de salud, dirigencia política, educativos, de seguridad, entre otros tópicos de valor. Para salir de esta de este vergonzoso status, como lo hemos argumentado en varias oportunidades desde UCIM, necesitamos más y mejor educación y preparación, para ser mejores ciudadanos, empresarios, profesionales. Y sobre todo, desde las bases, poder generar mejores políticos, para que sepan conducirnos a mejores destinos. No nos merecemos este presente, no estamos condenamos a la desidia ni al abandono. Podemos insertarnos al mundo con nuestros productos e inteligencia. Debemos hacerlo”.