El dólar mayorista volvió a acercarse al límite autoimpuesto por el Banco Central (BCRA), finalizando en $1.470, a tan solo $24 (un 1,6%) del techo de la banda cambiaria establecido en $1.493,50. Esta dinámica ha generado preocupación en financistas y ahorristas, ya que parece ir en sentido contrario a la euforia bursátil provocada por el triunfo oficialista en las elecciones de medio término.
Si bien el resultado electoral redujo la demanda de cobertura y mejoró el clima financiero, el precio del dólar volvió a subir en la segunda jornada posterior a los comicios. La clave de este repunte no se encuentra en la política, sino en la escasez de ingresos genuinos de divisas y una combinación de cuatro factores principales, coyunturales y estructurales.
A continuación, te contamos por qué el dólar parece mirar para otro lado mientras bonos y acciones rompen marcas históricas.
Los 4 motivos clave que recalentaron la demanda
1. El Tesoro de EE. UU. en modo "pausa": cese de una oferta clave
Uno de los factores que influyó en la suba del precio fue el cambio en la estrategia del Tesoro de Estados Unidos. Liderado por Scott Bessent, el Tesoro había intervenido de manera agresiva antes de las elecciones, supuestamente para evitar un cimbronazo cambiario, llegando a desembolsar u$s2.000 millones en tres semanas.
Una vez definida la situación política en Argentina, comenzó a circular la versión de que el Tesoro se retiró de sus intervenciones (compra de pesos e inyección de dólares), ya que su misión había sido cumplida.
Al retirarse el Tesoro estadounidense, dejó de ingresar una oferta cuantiosa de divisas al mercado, lo que inmediatamente generó una suba en la cotización. Si bien algunos rumores señalaron que Bessent y el BCRA estaban "corridos del mercado", la atención se centra ahora en la coordinación entre el Tesoro local y el Departamento del Tesoro de EE.UU. para evitar que el tipo de cambio siga presionando hacia el techo de la banda.
2. El cierre del Carry Trade: la recompra masiva de dólares
El motivo coyuntural más fuerte para la presión alcista fue la mayor demanda de billetes estadounidenses por el desarme de posiciones de la letra Dólar Linked (D31O5), que vence este viernes.
¿Qué sucedió? Muchos inversores habían vendido grandes cantidades de dólares para suscribirse a este instrumento atado al tipo de cambio. Esto se conoce como carry trade: se venden divisas para suscribirse a instrumentos en pesos con la expectativa de obtener una ganancia con la tasa de interés.
Ahora, con el vencimiento de la letra, los inversores están "dando vuelta ese trade" y recomprando dólares, lo que genera una fuerte demanda en el mercado oficial.
Ariel Sbdar, CEO de Cocos, y Salvador Vitelli, jefe de Research de Romano Group, coinciden en que esta demanda debería mermar entre este miércoles y jueves.
3. Demanda estacional de fin de mes: pagando compromisos en el exterior
Más allá de la coyuntura política y las maniobras financieras, se sumó un factor predecible: la estacionalidad de fin de mes.
Como ocurre habitualmente en el segmento oficial mayorista, la demanda de divisas aumenta durante los últimos días del mes, ya que empresas e importadores necesitan pagar obligaciones con el exterior. Esta demanda contribuye al recalentamiento del tipo de cambio, aunque generalmente desaparece en las primeras jornadas del mes siguiente.
4. Escasez estructural: la oferta de dólares está por el piso
El factor de fondo para comprender la dinámica cambiaria es la escasa oferta de dólares en esta época del año.
La falta de ingresos genuinos de divisas se debe principalmente a:
- La temporada baja en la liquidación de exportaciones del campo.
- Una demanda superior por turismo e importaciones.
Las proyecciones de fuentes exportadoras anticipan una fragilidad crítica en la oferta para el próximo mes. Históricamente, en noviembre la oferta diaria ronda los u$s75 millones, pero se estima que este noviembre la oferta total será de apenas u$s400 millones, a razón de u$s20 millones diarios, es decir, solo la cuarta parte del promedio histórico.
Esta escasez estructural impide que el dólar se mantenga en niveles considerados "baratos". El economista Amílcar Collante advierte que si la demanda de importaciones crece, ese volumen de u$s400 millones "no alcanza", lo que plantea un interrogante sobre cómo actuará el Gobierno.
Panorama a futuro
La presión generada por el desarme del carry trade y la estacionalidad debería disminuir en los próximos días. Sin embargo, el desafío de fondo sigue siendo fortalecer las reservas del Banco Central para tranquilizar al mercado.
Actualmente, las reservas netas están en un negativo de u$s12.000 millones, lo que vuelve a darle relevancia al acuerdo con el FMI. La coincidencia de los analistas es que, sin un flujo de ingresos de capitales asegurado, no se ve al tipo de cambio alejándose demasiado del techo de la banda de flotación.

