El dato saliente es que se enfría la economía. Ratificado hace pocos días por el Indec, que informó que el Estimador Mensual de Actividad Económica cayó 0,7% en junio respecto de mayo, las estimaciones extraoficiales sobre la actividad económica de julio mostraron la misma tendencia. Ello ocurre mientras el Gobierno recurre a distintas estrategias de ingeniería financiera para mantener el dólar lo más quieto posible, con la mirada puesta en las elecciones de octubre.
Daniel Garro, economista, explicó: "Cuando hay que tomar decisiones estando en esos lugares, en el contexto político que tiene Argentina, estas casi en una silla eléctrica de manera permanente, no debe ser nada fácil estar tomando decisiones, y cualquier análisis que podamos hacer lo hacemos desde la comodidad de nuestros sillones, siempre hay que tener en cuenta eso".
Tras esa advertencia, en su diálogo con Círculo Político (Lunes a viernes de 14 a 26 por FM 91.7, Ciudadano News Radio y Twitch) destacó que "Desde el punto de vista de la actividad económica, cuando uno mira los números completos, la cosa viene relativamente bien. No olvidemos que la economía argentina fue entregada al nuevo gobierno en el quinto subsuelo y debemos estar en el cuarto con alguna posibilidad de subir al tercero pero no mucho más que eso", para resumir que "la situación general no es buena porque venís de algo muy pero muy malo, entonces, hoy no es muy malo pero es malo".
En cuanto a perspectivas, aclaró que "la tendencia pareciera ser que el proceso debería continuar subiendo, la rapidez o velocidad que eso tenga dependerá de la posibilidad de hacer las reformas estructurales que el país necesita", a las que analizó más en detalle. Por ejemplo, reformas laborales: "hoy tenés problemas en el empleo producto de un sistema laboral fascista copiado de la Carta del Laboro de Mussolini por Perón, y eso hay que terminarlo porque genera que tengas sindicatos monopólicos, que cuando tomás un empleado en una empresa hoy tengas un costo de 1,7 por cada empleado, significa que uno es el salario y 0,7 son los costos laborales que te implica tomarlo, a eso tenés que agregar los impuestos al trabajo que el empleado tiene que pagar, con lo cual es más caro. Pero en términos de empresa cada vez que empleas a dos personas pagás por tres pero hay una que no existe y no genera valor, eso también hay que terminarlo, es una reforma laboral/impositiva".
Blanco sobre negro
Los costos laborales, con gran parte de la economía en negro, también tensionan otros sistemas, especialmente el previsional. "Por eso tenés problemas también para la parte previsional, porque nadie quiere estar en blanco", remarcó Garro. "El comercio, la construcción, viven en negro porque a nadie le conviene estar en blanco por todo esto; y andá a las pymes, si vas a un taller mecánico en un barrio donde está el dueño del taller y dos o tres empleados están todos en negro, el taller y los empleados, porque no les conviene a ninguno pasar a estar en blanco, porque los esquilman, entonces, eso retrasa el proceso, lo hace más lento".
Y resaltó: "lo mismo que la reforma impositiva. No podés hacer una reforma impositiva si en el Congreso te siguen votando aumento de gasto público. Todo eso genera lentitud en el proceso, porque necesitás que haya inversión".
Ahorro en inversión, las claves del crecimiento
A la hora de evaluar la situación, el economista también analizó otro problema de alto impacto, a la luz de otras visiones de la economía que complejizan el análisis tradicional: "El nivel de actividad se mide con un indicador que se llama PBI, producto bruto interno, una fórmula keynesiana, por eso es que consumo tiene tanta importancia en ese ratio, erróneamente", destacó, trayendo a la mesa una visión diferente: "Hay un economista norteamericano que se llama Mark Skousen (N. de la R. Lo propuso en su libro de 1990 "La Estructura de la Producción"), que creó una especie de PBI alternativo que tiene en cuenta las etapas intermedias, porque el PBI solo tiene en cuenta la venta del producto final a precio de mercado, pero no tiene en cuenta todo lo que pasa en el medio".
"Este nuevo ratio, que incluso la Agencia de Estadística de Estados Unidos lo empezó a publicar con algunas pequeñas modificaciones, se llama gross output, y mostró que en realidad el consumo representa aproximadamente entre el 35% y 37% de una economía, la clave está en el ahorro y la inversión. Por lo tanto, lo que tenés que promover para que una economía crezca es el ahorro y la inversión y es lo que no se está pudiendo hacer porque tenés todo tipo de trabas, riesgo de que el superávit fiscal pueda desaparecer si el Congreso te vota cualquier tontería, un altísimo costo para emplear gente, tasas de interés altísimas que hacen inviable cualquier tipo de inversión", subrayó el entrevistado.
Por todo esto, hay "un montón de componentes que hacen que hundir capital en Argentina se complique. Además a nivel internacional las tasas están altas y van a seguir por mucho tiempo, los bonos alemanes, japoneses, de Reino Unido, están teniendo tasas que tenés que irte para atrás 30, 35 años para encontrar tasas similares", y de ello deduce el entrevistado una conclusión potente: "esto está evidenciando algo a nivel mundial, que el famoso estado presente se termina, no hay forma que pueda seguir financiando cosas, ni dando subsidios, ni seguir aumentando el gasto".
Lo que viene, lo que viene
Consultado sobre cómo evalúa el proceder futuro del Gobierno, Garro expresó: "Acelerar significa, tratando de interpretar lo que dijo Caputo, que si el Congreso te pone trabas las gambetearé e iré por otro lugar y seguiré bajando el gasto público y demás. Acabo de ver que ni bien el Congreso intentó derogar, que no puede derogar un DNU emitido con facultades delegadas, no tiene validez lo que derogó el Congreso, no es lo mismo un DNU común que uno con facultades delegadas. Al margen de eso, aunque la justicia te lo fallara y demás tenés que ir por otros lugares. Entonces, bajarás el gasto en otros lugares".
"Lo que quiso decir Caputo es que va a seguir bajando el gasto con o sin la ayuda del Congreso, esto no cambia, tendremos que ir más lento pero lo único que cabe es tener cada vez más superávit fiscal porque Argentina tiene un grave problema de stock. Los gobiernos anteriores dejaron un problemón en materia de stock, hablo del stock monetario y de deuda", analizó.
"El stock de deuda es el que genera estos líos ahora, por problemas preelectorales; pero también el sistema financiero es parte de la casta, a principio de año el equipo económico dijo vamos a ir aumentando los encajes de las cuentas a la vista y es lo que está sucediendo, a lo mejor pensaban ir más despacio y lo tuvieron que hacer más rápido, puede ser por los procesos preelectorales, por el riesgo Kuka que le llaman ahora", agregó, y sobre este tema anticipó el proyecto oficial que tendría lugar en otra etapa de reformas.
Sobre estas, aclaró: "Milei dijo que la idea de reforma de sistema financiero en una cuarta o quinta fase, y es ir a una Banca Simons, es dividir a la banca entre lo comercial y lo de inversión para que no se mezcle, porque hoy tenés un gran lio, hoy los bancos no hacen de banco, no es que tengan que tomar depósitos y prestar dinero, no, significa que no puedo prestar la plata que todos ponemos en las cuentas a la vista porque estoy estafando al que lo trajo".
Sobre este sistema profundizó: "Lo que está ocurriendo ahora es que se termina el negocio de los bancarios, no de los banqueros, porque un verdadero banco lo que hace es prestarte a un plazo menor que el plazo al cual tenés el depósito, eso es banca de inversión, ahí está el problema porque eso genera emisión secundaria y lo que trata de terminar el gobierno es con eso, y eso le duele a los bancos".
"Por eso existe esta especie de lío que se ve ahora, pero en realidad es producto de los bancos, no de la propia política en sí y obvio, resolver problema del stock de deuda que dejaron los gobiernos anteriores no es un dato menor", completó.
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