La economía argentina se contrajo por segundo mes consecutivo, y en 4 de los últimos seis meses. Incluso, entre febrero (pico de actividad 2025) y junio, la actividad se achicó 1,3% en términos desestacionalizados, según se desprende del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Indec, que marcó un retroceso del 0,7% en el sexto mes del año comparado con mayo.
"El nivel de actividad trepó 6,4% interanual en junio, pero volvió a caer en términos desestacionalizados (-0,7%), ubicándose 1,3% abajo del pico de febrero de este año. Según el EMAE desestacionalizado, el segundo trimestre trepó sólo 0,1% vs primer trimestre", expresó el economista Lorenzo Sigaut Gravina, quien añadió que "se confirma el amesetamiento y hay riesgo de recesión en el segundo semestre".
Según resaltan, en ese mismo informe, fue la incertidumbre generada por las expectativas de modificaciones en el régimen cambiario junto con las negociaciones en curso con el Fondo Monetario Internacional, que incidieron negativamente. Posteriormente en abril hubo una recuperación, pero tanto en mayo como en junio, la actividad retrocedió, concatenando dos meses consecutivos de caídas y dejando a la economía en valores por debajo de los existentes a principios del año.
Por su parte, desde la consultora LCG, resaltaron que, con altas y bajas, la economía acumula una caída de 1,3% en los últimos cuatro meses. "La contracción de apenas 0,6% contra diciembre se explica por el crecimiento del primer bimestre del año. Podría pensarse que el crecimiento rebote terminó y la economía empieza a amesetarse en niveles más bajos que los de mediados de 2022 (último pico)", ampliaron.
Aún sin efecto de las "supertasas"
La baja de junio fue todavía con una tasa de interés en niveles algo más normales, sin embargo, desde mediados de julio empezaron a dispararse, con el desarme de las Lefis y el ida y vuelta regulatorio del Gobierno.
En agosto ya empezaron a volar demasiado alto y hoy un adelanto en cuenta corriente, una canilla de préstamo fundamental para que las empresas financien capital de trabajo, exige un tipo de interés del 89,68% nominal anual, es decir, 7,5% mensual (con inflación del 1,9%).
Esa dinámica de la tasa viene afectando a los hogares, lo que implica un impacto en el motor clave de la actividad económica, que es el consumo. Los préstamos personales, por caso, exigen hoy una tasa del 69,7% nominal anual, es decir, un 5,8% mensual, muy por encima del IPC del 1,9%.
Eso derivó en los últimos meses en un incremento sostenido del incumplimiento de las familias, que no llegan a pagar los vencimientos, incluso en las tarjetas de crédito. Según el BCRA, en mayo el ratio de irregularidad en préstamos personales de los hogares llegó al 5,6% y en tarjetas al 4,2%. En ambos casos, niveles que no se veían desde el 2021 y que alejan del acceso al crédito. Este viernes se publicará el número de junio.
El economista jefe del Grupo SBS, Juan Manuel Franco, explicó: "Tal como venimos marcando desde hace un tiempo, es a nuestro entender el elevado nivel de tasas reales ARS de los últimos meses, junto a salarios privados registrados que han mostrado cierto estancamiento tras el rebote desde mínimos de 2024, factores que podrían estar limitando el potencial del rebote de la economía, llevando a un estancamiento en el 2T25. En este sentido, datos del BCRA a mayo mostraron un nuevo aumento en el ratio de mora de los créditos al sector privado, con las familias más afectadas que las empresas, factor que impacta sobre consumo y actividad".
Y agregó sobre lo que viene: "Mirando a julio, los indicadores que monitoreamos presentan, en su mayoría, un sesgo moderadamente bajista. De acuerdo con nuestras series desestacionalizadas, cedieron en términos mensuales la recaudación del IVA interno, la demanda eléctrica, la producción de acero, la producción de autos, las ventas de cemento, al igual que el Índice Construya. En tanto, las ventas minoristas, según CAME, también se contrajeron. Mostraron un avance, siempre según nuestras series desestacionalizadas, la recaudación de Débitos & Créditos y las ventas de autos".
Riesgo de recesión
Desde la consultora ACM señalaron: "Tanto en mayo como en junio, la actividad retrocedió, concatenando dos meses consecutivos de caídas y dejando a la economía en valores por debajo de los existentes a principios del año. En este sentido, entre febrero (pico de actividad durante 2025) y el mes de análisis, la economía cayó 1,3% en términos desestacionalizados".
Si la actividad se mantiene estancada hasta fin de año, el PBI crecerá 4% respecto al dramático 2024, explicado por el arrastre estadístico y muy por debajo del 5,5% proyectado por el FMI.
Con información de Ámbito y BAE