Carry trade: cómo aprovechar la estabilidad del dólar para ganar más
En medio de la calma cambiaria, muchos argentinos están recurriendo a una estrategia que promete rendimientos sorprendentes. Así es cómo algunos ya están sacándole ventaja al sistema.
La reciente flexibilización del mercado cambiario, sumada a un dólar que parece haber encontrado un techo temporal (frenado por el mega préstamo del FMI), abrió una ventana inesperada para los ahorristas argentinos: la posibilidad de ganarle a la divisa norteamericana sin necesidad de grandes maniobras financieras.
La herramienta elegida por muchos es el carry trade (o bicicleta financiera), una estrategia que, con el llamativo "guiño" del ministro de Economía, Luis Caputo, gana cada vez más adeptos.
¿De qué se trata el carry trade?
Básicamente, consiste en vender dólares, pasarse a pesos y colocar ese capital en instrumentos que pagan altos intereses. Si el tipo de cambio se mantiene más o menos quieto, el resultado final puede ser más que tentador: al cabo de unos meses, se pueden recomprar más dólares que los que se tenían al principio.
Aunque no es ninguna novedad en los círculos financieros, esta movida cobró fuerza desde que el Gobierno nacional levantó algunas restricciones al acceso al dólar y delineó una banda de flotación que, por ahora, le da cierta previsibilidad al mercado.
"Hoy el escenario es claro: el que se anima a asumir algo de riesgo con los pesos puede sacar una buena diferencia", explica un asesor financiero de la city porteña. "Mientras el dólar esté contenido, invertir en plazos fijos, Lecaps o Bonos ajustados por inflación resulta mucho más rentable que quedarse quieto en dólares".
Primero, se venden los dólares y se convierten en pesos. Con esos pesos, se arma una inversión —por ejemplo, un plazo fijo tradicional que paga en torno al 38% anual—. La clave está en que, si el tipo de cambio no pega un salto importante, ese rendimiento en pesos se transforma, al final del ciclo, en más dólares.
Por ejemplo: si comenzaste con 1.000 dólares y los cambiaste a pesos, al cabo de un año, gracias a los intereses, podrías recomprar quizás 1.300 o 1.400 dólares, dependiendo de cómo se mueva el mercado. Se trata de una ganancia inédita en cualquier país de mundo.
Este tipo de estrategia tiene más sentido en contextos como el actual, donde las expectativas de devaluación no son inminentes (tras el nuevo mega préstamo del FMI) y las tasas locales siguen siendo atractivas.
No todo es color de rosa
Claro que no es una jugada exenta de riesgos. El principal peligro es que el dólar se dispare en el medio del proceso y diluya la rentabilidad en pesos. Por eso, muchos operadores recomiendan seguir de cerca las señales del Banco Central y moverse con cautela.
Aun así, para los pequeños y medianos ahorristas que buscan una forma de cuidar su capital -y hasta hacer crecer su tenencia en dólares sin exponerse demasiado- el carry trade se presenta como una herramienta viable. Al menos, mientras dure la calma.