El Banco Central de la República Argentina (BCRA) consolidó este martes una racha positiva que entusiasma al mercado financiero. Al término de la jornada, la autoridad monetaria adquirió otros US$ 32 millones, encadenando así su décimo séptima rueda consecutiva de compras netas en el Mercado Libre de Cambios (MLC).
Con este movimiento, las reservas internacionales brutas escalaron hasta los US$ 45.779 millones, un crecimiento de US$ 39 millones netos respecto al lunes. De mantenerse esta tendencia, el BCRA se encamina a superar la barrera de los US$ 46.000 millones, una cifra que no se registraba en las planillas oficiales desde septiembre de 2021.
El "factor oro" en el récord de las reservas
Más allá de las intervenciones diarias en el mercado, un aliado inesperado impulsó el saldo final: el precio internacional del oro. Argentina posee en sus arcas aproximadamente 1,98 millones de onzas troy de este metal precioso.
Debido a que el precio del oro superó la barrera de los US$ 5.000, la valorización contable del tesoro nacional experimentó un salto significativo, aportando solidez al balance del Central sin necesidad de compras directas de divisas.
Los hitos de la "Fase 4"
Bajo la conducción de Santiago Bausili, el BCRA ya lleva adquiridos US$ 1.049 millones desde el inicio de la denominada "fase 4" del programa monetario. Este esquema establece que la entidad comprará hasta el 5% del volumen diario operado, una estrategia que busca acumular reservas de forma acelerada pero sin desestabilizar el tipo de cambio.
En presentaciones recientes ante inversores, Bausili fue tajante: "Compramos más dólares que ninguna otra administración". Las proyecciones del organismo indican que se podrían captar hasta US$ 10.000 millones durante todo el 2026, dependiendo de la evolución del PBI y la base monetaria.
El visto bueno del FMI
Esta acumulación de divisas no pasó desapercibida para el Fondo Monetario Internacional (FMI). Julie Kozack, vocera del organismo, destacó recientemente que el ritmo de acumulación de reservas ha sido "acelerado", algo que el Fondo considera vital para garantizar la estabilidad del programa económico vigente y cumplir con los compromisos internacionales.
