En las últimas décadas, observadores de la actividad petrolera mendocina, se preguntaban qué se estaba haciendo con un número importante de pozos que se sabía que estaban muy lejos de haberse agotado en su producción hidrocarburífera.
Las respuestas surgieron inmediatamente de las importantes compañías petroleras que operan en esta parte del país, como YPF, Shell (hoy Raízen) y otras, que expresaron, son pozos con cierta antigüedad y nos estamos concentrando en otros activos. Una explicación más que clara para comenzar a comprender lo que ocurre con el 100% de la cuenca petrolera de la Argentina donde el 80% de sus activos están en manos de unos pocos que solo explotan un 20%
Precisamente, es lo que vieron dos entusiastas jóvenes profesionales, que alguna vez fueron personal de carrera de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF).
Con criterio de ampliar la matriz de producción y de participar en un mercado muy importante y competitivo, decidieron unir talento, conocimientos e incursionar en un terreno que pocos se animan, sobre todo, teniendo frente de sí grupos empresarios muy fuertes.
Así, en el año 2015 nacía Aconcagua Energía, empresa netamente mendocina, que desde este suelo comenzó a proyectarse a punto tal que hoy ocupa el segundo lugar en explotación petrolera de la Cuenca Cuyana y el sexto puesto en el contexto nacional.
Aconcagua Energía, que nació con fuerza productiva hacia un recurso no renovable, como es el petróleo. Se propone también incursionar en un futuro no muy lejano en todo recurso energético renovable.
Hoy es una de las empresas que participa en el programa 'Mendoza Activa' en el orden de los $400 millones, monto y programa vital en tiempos muy duros impuesto por la pandemia del COVID 19, como resaltaron sus directivos. Empresa que, además, se autoabastece de energía, porque ha sabido aprovechar el gas de venteo de uno de sus pozos, como una clara demostración de uno de los conceptos empresarios distintivos de la razón de ser de compañía independiente.
Ante la magnitud que ha tomado Aconcagua Energía, sus fundadores, el CEO (director ejecutivo) y presidente, Diego Trabbuco, y el CFO (director financiero) y vicepresidente, Javier Basso, presentaron formalmente a la empresa a un reducido grupo de periodistas, entre los que nos encontrábamos los que integramos El Ciudadano.
El evento, que no es común y se transformó en único, porque, como resaltaba un colega de radio Nihuil, ninguna empresa petrolera muestra a la prensa lo que hace, mucho menos sus ganancias, sus pérdidas, su alcance y los montos de regalías que otorgan a la provincia. Fue una exposición abierta con pormenorizados detalles que luego se trasladaron a un material entregado a cada profesional de prensa.
Empresa mendocina que juega muy fuerte en las grandes ligas de la explotación petrolera de Argentina
En la documentación entregada a los periodistas, se sintetiza lo expuesto por los ejecutivos donde indica que hoy cuenta con 157 colaboradores, trabaja en siete áreas concesionadas en nuestra provincia y en Río Negro, lo que se traduce en unos 600 km2 de escenario de operaciones.
Asimismo, produce unos 2.000 barriles de petróleo por día; genera más de 500 puestos de trabajo indirectos, opera más de 130 pozos, cuenta con cinco plantas de tratamiento, dos equipos de torre y una central térmica.
La magnitud que alcanza hoy por hoy Aconcagua Energía se muestra en el párrafo de sus clientes: “Aconcagua Energía se cuentan Raízen (ex Shell), YPF, Trafigura, Pan American Energy, TecPetrol, President Energy, Petróleos Sudamericanos y Vista Oil& Gas”.
Lo otro que resalta el material de prensa es: “Con relación a la actividad de los equipos de la compañía, pasaron de 67 en el 2017 a 238 proyectados en el 2021. Si hablamos de empleo, el impacto positivo del trabajo de Aconcagua Energía abarca a más de 420 familias mendocinas y 174 pymes y comercios en 12 municipios”.
Un millonario aporte al compre provincial, municipios, trabajo y a las cuentas públicas de la provincia
Tras la exposición, Diego Trabbuco con contundencia dijo: “Comenzamos en el 2015 convencidos de que la industria o el sector hidrocarburífero tiene mucho por crecer. Creemos que el modelo de negocio y el modelo de compañía que hemos fundado con Javier (Basso) es un modelo que puede ser exitoso en la Argentina y, por el impacto que ya está generando en la comunidad, es superlativo”.
—Hoy, Mendoza, como el país, tienen graves problemas laborales. ¿Cómo impacta en este tema?
—Impacta muy positivamente, creo que, si uno lo ve en la cantidad de personas que se requiere para poder operar, estamos hablando entre el personal directo e indirecto donde casi se están alcanzando los 500 puestos de trabajo, un impacto digno de remarcar por lo que ello implica para la provincia.
—¿Qué sucede con las erogaciones?
—También es muy importante destacar, ya que en este año vamos a estar cerca de $2.000 millones en erogaciones. Mientras, que en los próximos 12 meses nuestras proyecciones indican que llegaríamos a los $2.700 millones en erogaciones, gastos e inversiones en la provincia de Mendoza.
—¿Cuál es el aporte a la provincia?
—En términos de producción tenemos una proyección de crecimiento también importante, lo cual también va a redituar en mayores ingresos por regalías para la provincia. Vemos que Mendoza contaría con alrededor de US$ 250 millones en regalías este año y, en esa proyección, US$ 260 millones para el año que viene. Creo que el impacto de nuestra actividad en Mendoza, por más que seamos una compañía independiente de talla media, es muy positivo.
—¿Por qué no participan del mercado externo?
—Nosotros creemos que podemos seguir creciendo con las áreas y activos que tenemos. Además, podemos incorporar algunos activos estratégicos adicionales que lo estamos evaluando. Ahora bien, respondiendo su pregunta, llegar a acceder al mercado externo hoy podemos hacerlo, pero, por una decisión de la compañía, hemos decidido que nuestro producto, por hoy, quede en el mercado interno, aunque ya tenemos capacidad exportadora, para que en cualquier momento llevemos nuestros hidrocarburos al mundo.