Argentina y el FMI: historia de una relación compleja
Desde 1956, que arrancó la relación con el Fondo, el endeudamiento ha sido la constante, aunque siempre fue el acreedor minoritario de la Argentina pero el más condicionante
La relación de la Argentina y el FMI, vista desde un enfoque histórico de los acuerdos y su incidencia en la sociedad, muestra aspectos muy interesantes, que pasan por nuestra historia económica, el permanente déficit, y los condicionamientos que se aceptan para ser deudores permanentes.
Noemí Brenta, doctora en Economía y especialista en la relación histórica de la Argentina y el FMI, explicó: "Argentina entró al FMI en septiembre de 1956 por un decreto del presidente provisional Aramburu, y apenas entró empezó a hacer uso de los fondos, aunque tuvo su primer stand by en1958 con el gobierno de Frondizi".
"Del '58 al '63 estuvo todo el tiempo bajo los programas del fondo, y Argentina está bajo programas del fondo varios años seguidos. Después hubo otro stand by en 1967-68 con el ministro Krieger Vasena, en la dictadura de la Revolución Argentina, con la presidencia de Onganía, tuvo nuevos stand by con el fondo en 1976-77 con la dictadura, y a partir de 1982 Argentina estuvo permanentemente bajo acuerdos con el fondo o tratando que el fondo aprobara los acuerdos".
A la hora de explicar las razones en Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 por Ciudadano News 91.7), sostuvo: "esto siempre relacionado con el sobreendeudamiento al que llegó la Argentina, entre 1982 y 2004, cuando el gobierno argentino suspendió el último acuerdo con el fondo.
La historia con FMI
"Son muchos años y los resultados de haber estado bajo programas del fondo no fueron muy buenos, porque la época en que fue más intensa la relación entre 1982-2004 fue cuando la Argentina tuvo tasas de crecimiento más bajas, hiperinflaciones, después una etapa de estabilidad inflacionaria con la convertibilidad pero que derivó en un híper desempleo, una gran depresión, sobreendeudamiento. Es decir, estar bajos programas del fondo no puede decirse que arregle la economía".
En este momento el FMI, con respecto al endeudamiento argentino, es acreedor de alrededor del 12% o 15%, siempre es el acreedor minoritario, sin embargo, es el que más obligaciones y demandas crea. "El más importante nunca, lo que siempre ha sido es el más condicionante; porque los bonistas, que es la deuda más importante, la deuda externa pública más importante que tiene la Argentina, es deuda que hay permanentemente operaciones secundarias, que se traspasan de unos a otros y no condicionan tanto", por ello, "es posible reestructurar la deuda con los bonistas y las condiciones están expresadas en los contratos.
"En cambio el Fondo es una acreedor que históricamente ha estado, ha representado entre 3 y 5% de la deuda pública de la Argentina. Ahora es un porcentaje más alto pero fíjese que cuando firmamos acuerdos con el Fondo tiene que sujetarse una cantidad de condicionalidades y de revisiones periódicas para habilitar los desembolsos, que van configurando una economía, incluso afecta en lo social y lo político de acuerdo a un modelo que el FMI propicia".
De todas maneras son corresponsables las autoridades del país que solicitan el acuerdo. Es tan responsable el gobierno que lo pide como la institución y tiene sus condicionalidades", expresó la doctora en Economía.
El mandatario argentino junto a la directora del Fondo Monetario. (foto: web)
¿Que el Fondo sea buscado por la Argentina por un préstamo le da derecho al Fondo a dictar las normas, como por ejemplo, la reforma laboral?. Al respecto, la investigadora explicó: "Esa son cosas que los gobiernos pueden aceptar o no, implementar hasta cierto punto, hay cierto margen de libertad que tienen los gobiernos que firman acuerdos con el Fondo. O sea que los gobiernos también contribuyen al carácter de las reformas estructurales de los acuerdos que se firman con el Fondo, y este es un préstamo especial porque evidentemente es de carácter político. Está por encima de lo normal para que el Fondo le preste a un país, con un desembolso inicial enorme. Vamos a estar sujetos a revisiones, a la vigilancia que se cumplan las condicionalidades cada 6 meses el Fondo, que además tiene una misión permanente acá, monitorea la economía Argentina, pero cada 6 meses le van a pasar lista para ver si se hicieron o no las reformas para desembolsar 700 mil dólares. Es un absurdo".
"También puedo decir que esta es una deuda odiosa en el sentido que no se contrae para favorecer a la Argentina, esos 44 mil 500 millones que el fondo nos desembolso entre 2018/2019, nos quedó como deuda, como agujero y para qué sirvieron, para financiar la salida de capitales, pero acá no ha quedado nada. Esta vamos a ver en qué queda, esperamos que no siga el mismo destino de finalmente aumentar las reservas para seguir un tiempo el jueguito financiero, y después la fuga de capitales y dejando el agujero de la deuda", concluyó.