La promesa de revancha se cumplió. Aquella derrota dolorosa en el quinto partido ante Atenas de Córdoba el año pasado no hizo más que alimentar una ilusión que hoy, en un Grilon Arena colmado y eufórico, se hizo realidad.
Racing de Chivilcoy no falló: venció a San Isidro de San Francisco por 88-76 en una finalísima que manejó con autoridad desde el inicio, a pesar de los altibajos, y que lo catapulta a la próxima Liga Nacional.
El dominio local: la clave del éxito
El conjunto de Chivilcoy demostró una notable performance colectiva, con cinco de sus jugadores alcanzando el doble dígito en puntos. José Peralta (18 puntos, 4 rebotes) fue el máximo anotador, seguido de cerca por la versatilidad de Lucio Reinaudi (15 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias, 4 recuperos) y la efectividad de Santiago Assum (15 puntos, 4 rebotes).
¡Conversión! Racing es de Primera
El poderío interno de Emilio Stucky (13 puntos, 5 rebotes) y la conducción magistral de Alejo Barrales (13 puntos, 5 asistencias, 3 recuperos) completaron un quinteto determinante.
— #FinalesLaLigaArgentina (@LigaARGbasquet) June 8, 2025
Por el lado de San Isidro, los esfuerzos más destacados vinieron de Julián Eydallín (16 puntos), Nahuel Buchaillot (14 puntos) y la labor en la pintura de Lautaro Mare (13 puntos, 10 rebotes, 4 asistencias), pero no fue suficiente para frenar la marea local.
Un arranque imponente y ventaja sostenida
El partido comenzó con una intensidad palpable, defensas asfixiantes y estrategias claras. Racing aprovechó su fortaleza en la pintura para tomar una ventaja inicial de 9-5. A mitad del primer cuarto, la diferencia se estiró a 15-9, y una ráfaga de 6-0 liderada por Assum llevó la brecha a más de diez puntos.
A pesar del buen ingreso de Mare en el visitante, el andar ofensivo de Racing fue firme, cerrando el primer parcial 28-19 arriba.
El segundo cuarto fue una proyección del primero, con una corrida de 10-0 en los primeros cuatro minutos para el dueño de casa, incluyendo bombazos de Reinaudi y Barrales. La ventaja se amplió ante un San Isidro que no encontraba respuestas.
La defensa de Racing fue implacable, y solo dos triples (Eydallín y Suñé) mantuvieron a los visitantes con algo de esperanza. Tras un tiempo muerto, Racing recuperó el ritmo y se fue al descanso con un cómodo 49-36.
El equipo bonarense jugará la Liga Nacional
Control del ritmo y celebración final
Al regreso de los vestuarios, ambos equipos mostraron buenos porcentajes de tiro, pero Racing ajustó aún más su defensa y mantuvo su ritmo ofensivo, estirando la brecha a veinte puntos en apenas tres minutos y medio. San Isidro intentó endurecer su defensa, pero se encontró con un local inspirado, liderado por la dupla Barrales-Reinaudi.
La ventaja se sostuvo, y el público, cada vez más cerca de la ansiada celebración, vio cómo Racing llegaba a los diez minutos finales con un marcador de 71-55.
El último período inició con nerviosismo y bajo goleo. Racing, con esfuerzo, logró mantener la ventaja por encima de los diez puntos, mientras San Isidro tomaba riesgos en busca del descuento. Sin embargo, ante la tensión de una posible remontada, Racing manejó los tiempos con inteligencia y el buen regreso de Reinaudi.
Con una diferencia de +11 a menos de cuatro minutos del final, el reloj fue un aliado. Los locales no fallaron desde la línea de tiros libres, y al sonar la chicharra final, el Grilon Arena estalló en un verdadero carnaval.
Racing de Chivilcoy ganó 88-76 y será un nuevo habitante en la próxima temporada de La Liga Nacional, consolidando su ascenso tras una campaña memorable.